Cuéntame tu historia de baño…

Nada como agarrar un buen libro y defecar en tu propio baño, en tu retrete; donde los pelos que ves en la tapa sabes que son los de tus nalgas, los de tus testículos. Si eres mujer, sabes que se trata de un corpulento pelo de tu poblada y selvática vagina. No hay trampas, no hay letras pequeñas. Tu trasero no probará el orine de otros con mal puntería. Estás en territorio seguro, te sientas descalzo, te tomas todo el tiempo del mundo, disfrutas el sonido de cada árbol que cae en el silencioso y húmedo bosque. Algunos árboles al caer con violencia chapotearán alguna salvaje gota a tu nalga, pero no importa, como dije, estás seguro, pura materia de tu propiedad.

Regalas al Guaire lo mejor de ti, haces un donativo excremental al universo. Piensas verde, te unes a la hipócrita moda ecológica de turno, le devuelves al medio ambiente y al mundo lo que él te ha dado desde que naciste: mierda.

Pero no siempre el donativo es tan hermoso, tan elegante y agradable. Reza un sabio proverbio criollo: “cuando sientas un feroz retortijón acompañado de un encrespamiento de pelos gatuno, solamente tendrás 30 segundos para alcanzar un baño, de lo contrario prepárate a liberar tu interior pastoso en la tela de algodón que lleves puesta”. Como verán, 30 segundos es una miseria,  una ridiculez, una macabra prueba que hace nuestro organismo a la neurosis, a las pendejadas mentales que nos invaden y giran alrededor del tema sanitario. Es un tema universal, nadie quiere hablarlo; pero, así como a ti te dio diarrea un Whopper Triple que te comiste, a un ruso lo jodió un Pirozhki con hígado que le cayó mal.

Señorita, esto es para ti también, no veas con asco las palabras. Te veo maquillada, hueles a splash de melón, tu piel brilla borracha de crema, las uñas moradas te lucen, sin duda me encanta como te ves. Eres fina y elegante, te quejas de los malos olores, te molestan las palabras sucias. La pulcritud es uno de tus fuertes, pudiese lamerte el dedo gordo del pie un lunes a las 5 de la tarde y no encontraría algo más que sabor a vainilla. Tu piel tersa, sólo me invita a cuestionarme si me alcanza la saliva para mojártela completa con mi lengua. Pero escondes algo, lo sabes. No me como el cuento de las toallitas de bebé en la cartera. No me convences con tu gel antibacterial de peloticas azules flotando. Tienes historia de baño también, te las has visto negras alguna vez; o rojas por qué no, ésa también es responsable de muchas aventuras en la que jurabas tener el control, y para desgracia tuya tomó el ascensor a PB antes de tiempo. No te molestes,  más bien libera eso que no has compartido con nadie en estos años. ¿Recuerdas cuando dejaste la tapa de la poceta a la moda? Sí, quedó muy chic ese detalle de puntos rojos sobre el retrete blanco, te la comiste. Te diste a la fuga, riéndote de tu roja travesura. De vez en cuando la recuerdas, quisieras compartirla, pero te da temor el duro juicio que te harán.

Amigos, ésta es mi invitación a que compartan la roncha patrocinada de manera traicionera por nuestro propio organismo. Hagan memoria, dejen el miedo y las mariqueras. Es más, como una muestra de mi sinceridad, de mi compromiso y de que pueden confiar en mí silencio, procedo a compartir con ustedes mi top 5 de mis historias de baño. Anímense, es una terapia sanadora, abran sus corazones al mundo, a este humilde servidor.

Top 5 “Historias de baño”

5.- “Higuerote verde” (2008)

En Semana Santa acostumbro a quedarme en Caracas, creo que es una buena oportunidad para disfrutar Caracas de otra manera, un poco menos ruidosa e inmunda del abanico social que nos ofrece. En el 2008 hubo una excepción a la regla: mis hermanas y mis cuñados me invitaron a pasar unos días en Higuerote. El día antes de partir tuve la genial idea de lanzarme una comida chatarra fantasma, y para seguir con la irresponsabilidad neurótica, en la noche decidí lanzarme una canilla con un queso paisa que ya olía un poco rancio. La vaina me tapó por completo, en todo ese día no defequé ni una vez. No me dolía la barriga ni nada, sólo que no iba al baño y con cada hora que pasaba mi barriga iba creciendo más, muy parecido a cuando tuve amibiasis.

Pasaban los días, y ahí estaba yo, tomando cerveza, comiendo parrilla, agarrando sol y sobándome la lipa que crecía aceleradamente. No me preocupaba mucho la cosa, tenía claro que era una bomba de tiempo lo que llevaba en mi interior, pero como no manifestaba dolor ni me quitaba el hambre, pues la ignoraba. Llegó el día 5 y yo aún no iba al baño. Ya la barriga me molestaba, hasta el short tenía que ponérmelo medio abierto, jugando con el cierre mágico. Día 6: último día en Higuerote. Mis hermanas quisieron ir a casa de un amigo a despedirse de la  numerosa familia y las atenciones que tuvieron con nosotros. Estábamos sentados en la sala hablando paja tranquilos, una agradable risa playera y unas cuantas limonadas para acompañar tan ameno momento. Maldición, siento unas contracciones violentas en mi barriga. Me pongo el vaso frío en ella, intento negociar con el pequeño monstruo que almacenaba en mi interior. Perdí: se me puso la piel de gallina, dispongo de 30 segundos. Me levanto, pido permiso a unas 15 personas sentadas y entro al único baño de la pequeña casa, justo en frente de la sala. Entro sudando frío, quitándome el short con una suerte de Parkinson. Me siento, y exigiéndole la mayor precisión a mis esfínteres, intento sacar de forma silenciosa en cómodas cuotas al bebé de 6 días que llevaba en mi cuerpo.

Negativo, activé hasta el último músculo de mi cuerpo y no funcionó nada. En medio de un concierto de peos que demostraban el drama y dolor que se vivía en el baño, salió a presión una pasta verde clara, en colosales cantidades, ganándole en cantidad al agua depositada en el retrete. Eso que salía era El Ávila. Era una montaña verde que se iba formando y que crecía rápidamente. Yo jugaba a ser Dios. Bajé la palanca dos veces, pero que va, seguía botando el premio acumulado de la semana. Luego de 30 minutos de lucha y un rollo de papel gastado, culminé la dura batalla. Salí brillando de sudor, y recibido con la mirada clavada de todas las personas que oyeron mi magistral concierto. Tomé mi limonada y respiré profundo,  dándome cuenta de que la fresca brisa del mar había perdido la  pelea contra  el verde infierno gaseoso que creé en el baño. No quedaron muy conformes con esa forma de agradecimiento.

4.- “Chinotto” (2004)

Llevaba al aeropuerto de Maiquetía a mis padres. Quisimos tomarnos unas cervezas y comer algo antes de ellos abordar el avión. Al cabo de dos horas ya se habían ido y, ahí estaba yo, feliz, listo para regresar a Caracas, en donde un temporal apartamento de soltero me esperaba. Me monté en el carro, y para acompañar tanta perfección junta sólo faltaba poner de fondo musical Megadeth, así que eso hice. Cantando “A Tout le Monde” con una sonrisa en mi rostro, manejaba con los vidrios abajo. La felicidad duró poco, en apenas 10 minutos de haber salido del aeropuerto, ya me estaba reventando de las ganas de orinar todo ese cervecero que había tomado, sumado a un gran “estacionamiento” en el que se había convertido el tráfico.

Aguantaba como un campeón, pero con cada segundo que pasaba veía en cámara lenta mi derrota. Sabía que sería la primera vez en mi vida en la que no iba a poder aguantar hasta llegar a un baño, ni siquiera podía orinar a una pared o un árbol. Ahí estaba yo, rodeado de carros, un sol de mediodía y nada que pudiese hacer. Moriría con una explosión de vejiga en cualquier momento.

Ya sudando frío, con pelos erizados, decidí no aguantar más. Apagué el carro en plena cola, abrí la maleta y empecé a ver qué carajo podía encontrar. Vi una botella de 2 litros de Chinotto, llena de refresco caliente que quedó ocioso en algún viaje de playa de esos días. Regresé al carro, boté por la ventana todo el contenido, subí los vidrios y sin pararle media bola a todos los que me rodeaban en sus camionetas y carros, me bajé el pantalón, tomé el pene con mi mano zurda temblando y con la mayor precisión que el momento pudiese permitirme choqué la cabeza de mi flácido pene en el pico de la botella de plástico. Oriné con una sensación única. Esa meada no era una meada, ni siquiera un orgasmo, era  un nivel superior. Sentía que eyaculaba y orinaba al mismo tiempo, con escalofríos en todo el cuerpo y una estúpida sonrisa de liberación y placer. Tapé mi nueva Chinotto, la llené casi por la mitad. La puse en el asiento de copiloto mientras la miraba como un padre orgulloso mira a su hijo, bajé los vidrios. Nuevamente Megadeth era disfrutable.

3.- “McDonald’s: el baño de los taxistas” (2009)

Una mañana tuve la osadía de tomarme una chicha criolla familiar en La Urbina, con todos los hierros: lluvia de chocolate, leche condensada, canela y pepitas tontas de colores. Luego de almorzar en mi casa, decidí dar una vuelta. Era mi época de desempleado,  caminaba sin rumbo por horas, viendo más mierda la mierda que se puede ver a diario en las calles. De repente, pasando por Altamira sentí un violento “cabeza de tortuga”, sí, esos mojones que de repente se asoman en la puerta y luego tú con un apretón de nalgas devuelves a su madriguera. Aceleré el paso, pude sentir en mi interior como en la autopista intestinal estaba ocurriendo un choque múltiple fecal. Divisé la “M” de McDonald’s, la asocié de inmediato con “mierda”, así que con paso firme y nalgas apretadas decidí hacer un depósito allá a plazo fijo.

Pasando por la Plaza La Castellana mi organismo manifestó el ultimátum: piel de gallina. Les repito, tienen 30 segundos para tomar una decisión al respecto, si no, el organismo ganará ese duelo. Corrí de una. Con todo el descaro del mundo entré al McDonald’s y sin ni siquiera meter el paro de que pediría algo fui directo al baño dando tropezones a la gente.

El baño sólo tenía una poceta y dos urinarios, así que, pude considerarme afortunado al ver que el cubículo estaba libre. Como pude limpié la poceta con papel y faltando menos de 2 segundos, en el mero movimiento para sentarme, estaba vomitando mierda mi ano. Cagaba sin parar, pero con una gran alivio. Sudaba mucho, tanto así que me quité la chaqueta para disfrutar el momento al máximo. Escucho unos pasos que se detienen al otro lado de la puerta.

-¿Háblame, el mío, te falta mucho ahí?- dijo una voz de malandro viejo, pero con desesperación.

-Ando grave, mi pana- le señalé.

-Muévela, menol, que ando con el barro flojo, coño- me ordenó el antojado sujeto.

Ignoré al viejo. Era mi momento, coño, que espere; ¿saben que es terrible?, levantarte y dejar a un poco de “marroncitos” en la cola, que luego al rato joderán como lo hicieron sus asesinados padres. Sigo sentado, pero viendo con la cabeza medio inclinada que ya no habían 2 piernas, sino 8 al otro lado de la puerta. Comienzan quejas y entre todos forman un pequeño sindicato jodiendo mi momento: “coño, menol, tengo una carrerita en media hora y me estas jodiendo el negocio”; “sal de esa mierda, vale”.

Como aquí matan hasta por no dar la hora, preferí limpiarme el trasero con rapidez. Hermosos momentos donde tomo la justicia por mis manos: ¿por qué no me visitan más a menudo? Quedaba solamente medio rollo de papel, y mientras me lo gastaba todo, calmaba los ánimos de mis amigos taxistas. Mi trasero ya estaba limpio, pero sólo por joder quise asegurarme hasta gastar la última hojita de papel. Tomé mi chaqueta, abrí la puerta disculpándome, aclarando que tenía una diarrea muy arrecha.

Espero que algún taxista de esos haya tenido servilletas en la guantera, de lo contrario, 4 taxistas rodarían luego por Caracas con el culo sucio.

2.- “El orine sirve para lavar ropa” (2001)

Era el año de mi graduación de bachiller y tenía una estúpida costumbre de tomar cerveza los viernes y perder el tiempo hablando pendejadas. En una de esas salidas fui con unos conocidos a una taguara cercana a La California, el sitio era tan pequeño y podrido que sólo tenía un mesonero, al cual le pareció divertido irse de malandro con nosotros, drenando su frustración y problemas existenciales en nuestra mesa.

Finalizando ya nuestra última ronda, me levanté para ir al baño a descargar todo el alcohol ingerido. Era un pequeño cuartico maloliente a cigarro y orine, con un par de mojones flotando abandonados por su dueño. Mientras me bajaba el cierre pude divisar algo hermoso en un momento como éste: un guindadero encima de la poceta en el cual reposaba un gancho de ropa con la franela y jean del mesonero.

Pocas veces la vida te regala la oportunidad de ajustar cuentas… y esas oportunidades no las dejo pasar. Si existe un Dios, no quiero joderlo con tanto trabajo, así que escojo hacer justicia yo mismo cuando pueda. Agarré el gancho de ropa y acomodé el par de prendas sobre la tapa de la poceta. Como si se tratase de alguien que sería fusilado por un horrible crimen, procedí a apuntar al sentenciado. Tomé con mi zurda la escopeta y solté a chorros mi orine en toda la ropa de nuestro atento mesonero, encargándome de que quedara bien limpiecita y con agradable fragancia. Dejé los restos del fusilado ahí mismo en la tapa de la poceta; hice la seña respectiva de que había llegado el momento de retirarnos. Creo que el mesonero no debe haber olvidado aún esa generosa “propina” que quise dejarle por su amabilidad.

1.- “Un Volcán en Puerto La Cruz” (2008)

Me agrada ir a Pto. La Cruz, acostumbraba tomarme unos días de descanso allá una vez al año. En uno de esos retiros me encontraba con dos panas en el McDonald´s ubicado en el C.C Plaza Mayor. Estábamos haciendo la cola para pedir y juro que sentí una de las ganas más arrechas de cagar que me ha dado en toda mi vida. Con un “mierda, me cago, ya vengo” abandoné la cola y subí corriendo al baño. Me encierro, y de lo más relajado, jugando golf en mi antiguo Motorola V3, procedí a echar una de las mejores cagadas que he soltado. Pasados unos 20 minutos, colmado de felicidad procedo a limpiarme. Si fumara, creo que ése sería un momento en el que me provocaría hacerlo, todo era perfecto: un charco de diarrea flotaba en la poceta… y yo era un hombre nuevo sin ellos.

Ya subiéndome el pantalón, tomo la dura decisión de darle a la palanca con el pie para despedir al charco pastoso que engendré. Le doy, la mierda comienza a hervir, sacando unas burbujas extrañas y espesas. En menos de 5 segundos ocurriría un fenómeno natural que merecía ser capturado con cámara: el pequeño volcán blanco decidió hacer erupción conmigo ahí encerrado, con la lava que yo mismo le ofrecí. Todo el contenido de la poceta comenzó a salir con furia, desbordándose por todo el piso, corriendo como una gran ola.

Intenté abrir la puerta del cubículo pero la adrenalina me lo impidió, mis manos temblaban, al mismo tiempo que reía a carcajadas. Al ver al piso y darme cuenta que la mierda estaba a punto de llevarme por el medio, instintivamente pegué un brinco y me encaramé a la parte superior de la puerta del cubículo. Guindado y con las piernas recogidas miraba en vista panorámica cómo un tsunami de mierda  que no paraba, barría con el baño de McDonald’s. Tomé impulso y escalé la puerta, moneándome y apoyando mi estómago en el filo de la misma, pude dar vuelta al otro lado, desde ahí pegué un brinco hasta un área todavía virgen. Por suerte mía el baño estaba desierto, no habían testigos. Salgo rápidamente de la escena del crimen.

Qué bueno lanzarse un Big Mac luego de presenciar un desastre natural de esa magnitud. Supongo que esa noche renunció el empleado que le tocaban los baños.

 

Gabriel Núñez

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  • gogo yubari

    jjajajajajaja. Ok, creo q acabo de despertar a mis vecinos porq literalmente me “cagué” de la risa con la 5 y la 1.
    Yo tengo algunos episodios también…el más reciente y, uno de los peores: me dio por ir al rincón mexicano y comprar salsa verde con semilla para embadurnársela, como si de mermelada se tratase, a dos bistecks y como 200 gr de yuca. Dos horas después, tras un café con leche, me pareció oportuno y conveniente ir al gimnasio y poner la trotadora a mil…digamos q los baños de los gimnasios no son los más aptos para este tipo de emergencias: no tienen buena ventilación y generalmente tienen una sola poceta. Allí estuve como 5 minutos, a las cinco de la tarde con el gimnasio full…

  • Gio..

    Jajaja lograste el objetivo de hacerme reír… Realmente tenía que dejar de leer en algunas partes para poder disfrutar de mi buen ataque de risa! Creo que TODOS tenemos alguna historia, aunque las tuyas son terriblemente chistosas… Explícame la risa que me dio la del baño de Mc Donald’s aqui en PLC!!!
    Pues si Gabo de Melocotón, ton, ton… (sabes que la melcocha es la principal culpable de los dolores de barriguita? :P jeje) yo también tengo cuentos trágicos de dolores y malos ratos que he pasado gracias a la imprudencia de mi estómago y la protesta a puerta cerrada de los habitantes de mi cuerpo, no existe un viaje que dure más de 2 días que no termine con un terrible dolor y malestar que te da corrientazos desde la raíz del cabello hasta la punta de los dedos del pie… pero como toda una señorita he sabido aguantar y hasta he creado mis propias técnicas de supervivencia que incluyen una gran sonrisa que termina en un “Coño e la madre me estoy cagando valeee”…
    Entre mis cuentos siempre están que no baja la poceta, que se tapa, que se acaba el papel y no falta el “mamá se acabo el papeeeeel” y esas cosas comunes que le pasa a todos los mortales!

    Creo que sufro más es por mis ganas de hacer pipí todo el tiempo en el momento menos indicado… Posiblemente una buena parte de la población que se asoma en los balcones en horas nocturnas en diferentes zonas de San Antonio de los Altos, me han visto haciendo acrobacias agarrada de un árbol, tubos mal puesto, detrás de un carro y apoyándome de todo lo que está a mi alcance para liberar la cantidad de líquido que hay dentro de mi que es proporcional a la que almacena El Guri jajaja.

    En cuanto a las cosas del “número 2″, si así le llamo a las ganas de hacer Totó!! También incluyo esos truenos que anuncian la llegada de la tormenta estomacal que son escuchados por todos los que estén a tu lado y que no puedes disimular que es hambre, ya que siempre llegan minutos después de haberte lanzado tremenda papa en la calle del hambre más cercana a tu hogar jajajaja… Pero como mis caras son únicas al igual que mi sinceridad si he dicho si “cara e’ tabla” a mis amigos, “Estimado, me estoy cagando” pero ya, no acudo a ningún baño cercano, ni a ningún monte ni nada de eso… Intento conectar mi mente con mi estómago y mi entorno y pues controlo la situación por un buen tiempo…

    Pero bueno, la verdad sé que debo tener cuentos por ahí, almacenados en mi memoria, la cual ya te he dicho es pésima, pero en lo que recuerde algo no dudaré en compartirlo!!

    Como siempre excelente post!! Buen cumplimiento de mi petición de cumple… Un beso!!

  • Gio..

    Gabo, Te llegó competencia!! Esta vaina está tan larga como tu post!! Jajaja … Pero me tomé la libertad de liberarme ya que en este día tengo poder para hacer y deshacer!! jajaja

  • gogo yubari

    de nada sirve q esta vaina sea anónima porq esa cagada no lo fue…

  • http://aerodinamia.blogspot.com ki

    jajajajajajajajaajajajajajajajajaja
    ¿eres zurdo?
    …o_O…
    jajajajajajajajajajaja

  • http://conidayvuelta.wordpress.com/ conidayvuelta

    Hola, Ki! Sí, soy zurdo, no corto bien con tijeras y me raspo los nudillos al abrir la reja de mi casa =(

    Saludos!!

    P.D: no veo tu historia de baño…

  • http://conidayvuelta.wordpress.com/ conidayvuelta

    Jajajaja, eso es, libérate, carajo!

  • http://aerodinamia.blogspot.com ki

    no importa! los zurdos son más inteligentes. yo soy ambidiestra, o sea que soy más arrecha =P
    tienes razón, aunque ahorita no recuerdo una memorable porque me cuesta mucho ir al baño =( pero mientras estaba en la uni me dio por tomar un “te adelgazante” que en realidad sólo me ponía directa. y las ganas no avisaban con un dolor simplemente se aparecían y ya. entonces tenía que zanquear todos los baños de la uni hasta conseguir uno limpio y en ese momento mandarle un msj a mi mejor amiga diciéndole en cuál baño estaba para que me llevara el papel u hojas de cuaderno en su defecto jeje

  • http://conidayvuelta.wordpress.com/ conidayvuelta

    “Intento conectar mi mente con mi estómago y mi entorno y pues controlo la situación por un buen tiempo…” verga, un nivel superior de poder mental, jajajaja.

    “Pero bueno, la verdad sé que debo tener cuentos por ahí, almacenados en mi memoria, la cual ya te he dicho es pésima, pero en lo que recuerde algo no dudaré en compartirlo!!” Eso, quiero esa historia que has escondido por años.

    “desde la raíz del cabello hasta la punta de los dedos del pie…” mierda, eso es horrible cuando pasa, ese síntoma se presentó en todas esas historias del top 5.

    “Posiblemente una buena parte de la población que se asoma en los balcones en horas nocturnas en diferentes zonas de San Antonio de los Altos, me han visto haciendo acrobacias agarrada de un árbol, tubos mal puesto, detrás de un carro y apoyándome de todo lo que está a mi alcance ” Jajajajaja, viviera en San Antonio y te llegara a capturar en una de esas y te jodes conmigo: te grabo, te subo a Youtube, a Facebook, te etiqueto en el video, te subo a “lobasvenezolanas.com” y a “princesaporno.com”.

    Mentira, mentira, sigue orinando en sana paz a los arbustos, prometo no fastidiar =p

    Saludos!

  • http://conidayvuelta.wordpress.com/ conidayvuelta

    “jjajajajajaja. Ok, creo q acabo de despertar a mis vecinos porq literalmente me “cagué” de la risa con la 5 y la 1.” Jajajaja, qué bueno, vale! =D

    “digamos q los baños de los gimnasios no son los más aptos para este tipo de emergencias: no tienen buena ventilación y generalmente tienen una sola poceta. Allí estuve como 5 minutos, a las cinco de la tarde con el gimnasio full…” Lo certifico, y si tienen el sauna adentro mucho peor, mientras cagas, sientes como las gotas de sudor correr por la espalda hasta llegar a unirse con el mojón saliente de turno. ¿Puede considerarse como ejercicio de calentamiento muscular?

    Saludos, Gogo!

  • Fer

    Jajajaja, creo que es el post con el que mas he reido, muy bueno =)

  • http://elenaenvacaciones.blogspot.com Elena

    Una de las historias escatológicas que recuerdo se remonta a cuando tenía 8 o 9 años.

    Estaba yo en el Junko con mi familia en la rústica casa de una amiga de mi papá. La casa era de una señora de 50 y tantos años, divorciada y muy meticulosa con la limpieza de su hogar. De paso que tenía mil detallitos que abarrotaban todas las paredes.

    Recuerdo que pasamos desde el medio día allá, no sé que habré almorzado pero sí sé que estaba llena; luego mi mamá preparó su denso chocolate caliente y yo, representando a las niñas obesas del mundo, tomé varias tazas de chocolate con muchas galletitas de mantequilla. Además que estar en un sitio frío me daba esa licencia de atragantarme de dulce mantecoso.

    Luego de comer, jugar con mi hermano, corretear por los jardines de la casa, etc. comienzan a darme unos dolores en el estómago -llevaba ya varios días sin ir al baño-. Pensé en aguantarme hasta llegar a Caracas pero al ver que mi papá seguía instalado hablando no me quedó otra que ir al baño de la meticulosa mujer.

    Al entrar no me percaté si las cosas básicas como el papel toilet estaban allí, sólo entré y por la apariencia de limpieza que me generaba esa mujer, me senté sin limpiar la poceta previamente. Estuve ahí un rato mientras lograba, con bastante esfuerzo, hacer el famoso número dos. Mientras jugaba con las cosas de su baño me percaté que no había papel, ahí comenzó mi desesperación.

    Sentada en la poceta comencé a ver todos los rincones de dicho baño, las gavetas debajo del lavamanos estaban vacías y no encontraba el lugar secreto donde la gente suele guardar los rollos de papel. Veía la basura llena de papeles y me daba rabia no poder usar uno de ellos, aunque por un momento hasta lo consideré.

    Ya yo había terminado de lanzar mis “árboles” al agua pero no tenía con que limpiarme, no habían ni revistas (puros muñequitos inútiles de porcelana). No llamé a mi mamá porque su indiscreción me había enseñado a encargarme sola de estos asuntos.

    En eso vi una pequeñita toalla de mano amarillo pastel, la tomé y casi sin pensarlo, zas! la usé para limpiarme. Pero ahora el problema era que no sabía que hacer con ella, si botarla, dejarla ahí o qué. Si la botaba pensarían que me la robé y yo estaba saliendo de esa oscura etapa de mi vida, así que no quería que pensaran que la había retomado. Así que lo mejor que se me ocurrió fue dejarla ahí volteada en el tubo que la sostenía, bajar la palanca, lavarme las manos y salir del baño deseando que mi papá terminara la conversación.

    Luego de un rato mi papá se despidió y nos fuimos de regreso a la ciudad, nunca supe qué pasó con la vieja porque jamás volví a su casa -no sé si esto tuvo algo que ver-.

    Genial, post btw.

  • Gio..

    Por favor!! Ahora que leo el comentario de Ki… De bolas que tengo un cuento de la universidad de un día después de mi cumple… Fue justo el año pasado, un domingo familiar y con mis amigos en la casa, comiendo toodo los pasapalos existentes en un cumple que ahora que recuerdo no sé de donde salían tantos!! Pues, entre esos pasapalos, los traguitos, la risa y la gran torta terminó mi cumple, entre despedidas, mensajes y cuentos llegó el día lunes y pues era día de universidad, me levanto como buena sanantoñera a las 5am, me arreglo y camino hacia la parada donde me encontraría con un amigo que siempre nos daba la cola a ccs… Pues ese día nos llama con una voz que sin duda alguna reflejaba todo el malestar que podía sentir el pobre, manifestando que no iría a clases, yo como niña responsable tome mi bus san antonio-ccs y me fui con mis otros compañeros, recuerdo que estabamos en una cola terrible, entre el sudor, la salsa erótica, pasando por el km 2 de la panamericana aparece el famoso corrientazo que me despertó y me hizo recordar toda la porquería que debía estar atascada en mi intestino, desde ese momento comenzó mi desesperación, me acuerdo que desperté a mi amigo y casi que le lloraba para que me ayudara a encontrar una solución… Pasaron unos cuantos minutos para llegar a mi instituto, seguía el malestar pero yo lo disimulaba cruzando las piernas, poniendome en posicipon de descanso y más, pero estaba totalmente clara que no iba a durar mucho tiempo mi decencia, pasaron unos minutos más, salí normalito en plena clase y me lancé al baño de nenas que estaba en pleno pasillo y que la ventilación no era más que el mismo aire acondicionado del instituto… jajaja.. abrí una de las puertas y pakum me senté rezando que no entrara nadie en ese momento y ahí ocurrió todo, vi la mismísima gloria, ángeles que anunciaban la llegada del niño que se había formado dentro de mi… Finalizó todo mi drama en unos minutos, salí con mi mejor cara, entré al salón y a pesar de que seguía el malestar sólo pude pensar “Tranquila Gio, preocupate por salvar tu alma pues ya sabes que el cuerpo lo perdiste”

  • http://aerodinamia.blogspot.com ki

    jajajaja y yo ahora que leo el tuyo no creo que haya escrito “me cuesta mucho ir al baño”
    jajajajajaaj

  • Captain Arepa

    Gabriel: JAMÁS en mi vida me he reído tanto leyendo un post. Menos mal que cagué antes de hacerlo, porque sino mi cuarto estaría lleno de mierda pareja! Respecto a mi historia de baño… tengo que seleccionar alguna de mi catálogo, dame un chance xD

  • Anónimo

    muy bien contado, el Nº 1 esta genial, el Nº2 tmb me hizo reir jajaja, meandole la ropa, que plastica XD

  • Captain Arepa

    Bueno, he aquí una breve anécdota:

    Hace un par de años (o más, no recuerdo bien), cuando estudiaba todavía en la USB, un amigo me invitó a pasar unos días en su casa junto con otro pana. Dicho amigo vive en una urbanización a las afueras de Caracas vía Maracay, llamada Los Anaucos. Como sea, estuvimos ahí aproximadamente 5 días, en un maratón permanente de PS2, animé y películas, y alguna que otra expedición a la quebrada en el patio de su quinta.

    El punto es que, cuando estoy de visita en casa ajena, NO puedo cagar. No porque no tenga confianza con quien me recibe ni por ganas de joder mías o pena de que el olor de mi mierda provoque un genocidio, sino porque es una reacción automática de mi cuerpo, un mecanismo de autodefensa bien coño e’ madre. Técnicamente, me es IMPOSIBLE estimular mi aparato digestivo para que termine su labor. Así que, durante los 5 días que estuve en casa del no fui en ningún momento a cagar. Así de simple.

    El peo vino cuando era hora de regresar a mi casa. Durante el camino de regreso, mis intestinos empezaron a despertar de su largo letargo y empecé a experimentar contracciones que parecían de mujer preñada. Apenas llegué a mi casa, me metí directo en el baño, y juro por no-sé-quién, ¡pero lo juro! fue lo más cercano que he estado en mi vida de una experiencia homosexual (sólo que esta iba de salida). Fue lo más doloroso y placentero que he sentido al mismo tiempo; una experiencia tan bizarra que en todo el proceso estuve cuestionando mis tendencias sexuales e hizo que me preguntara si en realidad era un masoquista. Gracias a Dios que fue sólo un delirium tremens arrecho.

    Sin embargo, eso no fue todo. Después de unos exasperantes minutos descargando en el trono lo que posteriormente pasaría a la posteridad como el Kursk del Guaire, bajé la palanca… para encontrarme con la agradable noticia de que la había tapado. Si bien fue algo bastante normal en mi caso (ya lo he hecho en otras ocasiones), terminó siendo una situación bastante embarazosa, ya que en ese momento unas clientes de mi madre acababan de llegar. Y, como cosa curiosa, mis sesiones de evacuación fecal tienen como sub-producto una densa masa gaseosa de hedor inconmensurable que pueden atravesar concreto macizo. Así que me tocó agarrar el chupón, llenarlo de masa radiactiva y destapar la poceta, para posteriormente darme una ducha y esperar por un largo rato a que la tormenta silenciosa de maldiciones que se formó en la sala hubiese salido del apartamento.

    Hablaría de mis otras experiencias con el Trans-Siberiano y el Titanic… pero con una sola basta xD

  • Fernando

    BRAVO! Bravisimo!!!! en cuanto recupere el aliento, y pueda pensar con claridad tratare de enviarte con mas detalles mi experiencia fecal N#1, en resumidas cuentas puede contarse con la siguiente sucesión de hechos:
    Toddy Caliente ->
    Clases Mañaneras ->
    Golpe de ariete ->
    Búsqueda desesperada de ex novia en clases ->
    Dolor ano-rectal, seguido por un debilitamiento y posterior daño de las compuertas ->
    Llegada a la residencia de la ex antes mencionada, seguido de entrada violenta y mal educada al baño de la misma ->
    Encuentro con dios ->
    Salida triunfal, y caminata de vaquero desde ahi hasta mi casa ->
    Fin

  • http://ernestoruiz.wordpress.com The Goddamn Devil

    cdoño Gabriel de pana esta vez ta pasaste… que vaina mas recontra coño e su madre de buena chico…

    una buena historia de baño aunque no tenga nada que ver con desechos fecales…
    esataba un dia en la universidad esperando clases y hablando paja con una amiga cuando vimos una carajita, la cual nunca supe porque, se metio al baño de hombres de forma bien de pinga, todos nos quedamos de una pieza y decidimos hacerle la broma respectiva de meternos y joderla pues, pero nadie se quizo meter y bueno me meti yo…

    vengo y entro a la vaina haciendo ruidos jodiendo, para hacerle ver que de verdad era un baño de hombres, pero luego de 3 minutos la chica nada, como si se hubiera ido por la poceta, sali con cara de ??? y me llamaron para buscar una nota, agarre mi 11 respectivo y sali, y allí me dieron ganas de mear de la buena, así que me volvi a meter al baño…

    coño marico de pana solo habian pasado 5 minutos de que habia salido al salon, pero entro y veo un urinario tapado que estaba echando agua como una cascada, así que me fui al otro que agarre me separe algo así como medio metro, saque el respectivo y con angulo de unos 45-50 grados empecé la micción, asi que estaba yo en mis pensamientos cuando escuche una voz femenina….

    ESTE ES EL BAÑO DE LOS HOMBRES????

    en eso volteo la cara y alli estaba ella, enfrente de mi con cara de asombrada y yo cara de wtf, de pana lo unico que se me ocurrio decir fue, coño me imagino, porque que yo sepa los baños de mujeres no tienen urinario o si??? ella me vio y solo dijo algo como oh disculpa disculpa y salio roja mientras terminaba de descargar, solo vi que salio y con una amiga con la vaina de “chama te tengo que contar algo increible”
    al final no le vi la cara bien, porque me hubiera gustado acercarmele y decirle, hola te acuerdas de mi????

    saludos rata pelua, excelente como siempre

  • http://conidayvuelta.wordpress.com/ conidayvuelta

    Jajajajajaja, buena historia!, de pana hubiese sido con broche de oro que te le acercaras luego a los días diciéndole el “te acuerdas de mi?” =p

    Gracias, mi pana, y por visitar y comentar como siempre ;)

  • Nore

    aaajajajaj me gusta tus historias :D ! Mi hermana y yo muertas de la risa xD

    Hmmmm una historia… ah si! Bueno, yo siempre que iba a casa de mi suegra me daba por cagar, no sé que tenia esa casa! pero llegaba y era directo a cagar xD :( y una vez me pasó que no bajaba la poceta pajua, estuve como 1 hora echándole agua con una ponchera y solo se bajaba el agua lentisimo, la mierda no… tuvo que ir mi novio a ver que estaba pasando, me termino diciendo que eso al raaato bajaba solo (buenos mal que en ese momento estábamos solos) xD :$ ya por fin superado eso, cuando estábamos tirando placenteramente, lo fuimos a hacer por detrás y no disfrute un coño porque me dieron ganas terribles de ir al baño otra vez :’( horrible ese día.

    Saludos! jaja

  • http://conidayvuelta.wordpress.com/ conidayvuelta

    Jajajajajaja, bien sincero tu comentario, tal cual lo pedí, que se desahogaran =p Mosca con llenar a tu novio de algún “extra” mientras tenga la pala excavando en tu cueva trasera; antes de esas expediciones, una buena limpieza y visita al baño, jajaja.

    Gracias por tu visita y comentario!

  • XGirl

    La verdad que me he reído mucho pero mi favorita es la 1 un volcan de mierda, a mi me paso algo parecido.
    Me encontraba en Punto Fijo con mi familia haciendo unas compras y en el camino hacia alla me dio un pequeño retortijón al cual no le preste mucha atención porque no voy con frecuencia al baño y simplemente lo ignore pero en horas de la tarde me fui a lanzar un peo y salio un poco de la sustancia asi que entre en un restaurante y me quite la ropa interior y la bote, me la cambie porque siempre ando preparada y como nueva, al rato siento el peor retortijón de mi vida y el restaurante donde había ido estaba muy lejos y solo disponía de 30seg así que encontré una panadería donde pedi la llave del baño y bueno entre.
    Ya adentro me doy cuenta que la poseta no tenia asiento y bueno mucho menos había papel (pero aun para eso estaba preparada, pero con servilletas), bueno decidí hacer la famosa posición del medio sentado asi que le dije a mi culito “ya esta listo” así que pujó para que salga el fluido, asi termine, me limpio pero al momento de bajar la poseta me doy cuenta que esta VACIA!!! Mierda para donde se fue? Me pregunte, en lo que veo a los lados estaba ahí en la pared! Toda salpicada como si la hubiera escupido! No me quedo de otra que salir pintadita y decirle a la cajera “muchas gracias”

  • http://conidayvuelta.wordpress.com/ conidayvuelta

    JAJAJAJAJAJAJAJA, OMFG! Cómo me reí con esta historia, jajaja. Me imagino dos cosas: 1.- El caradetablismo con el que saliste del baño bien perfumadita, diciendo “gracias” a la cajera, y al mismo tiempo pensando y riéndote macabramente de la travesura líquida que habías hecho minutos anteriores. 2.- La cara que puso la siguiente persona que entró a usar el baño, jajaja, pensaría algo como “WTF, ¿quién cagó aquí, Spiderman?” Es que yo me propongo cagar en la pared y sería imposible, desafiaste a la gravedad por completo!!

    Muy buena anécdota, de pana…

    Saludos y gracias por compartir tu travesura, y por visitar el blog!

  • http://conidayvuelta.wordpress.com/ conidayvuelta

    Jajajajaja, con los comentarios siguientes tu post se me olvidó leerlo (andaba en el trabajo cuando lo hiciste). Esta historia está excelente, creo que el haberte limpiado con la toalla la hace genial y macabra, pero el dejarla volteada en su mismo sitio la hace exponencialmente más genial todavía, jajajajaja. Maldición, imagino a la vieja limpiando sus manos y ver que le quedan marrones, luego, al tomar el pañito y darle vuelta, ver la pequeña mermelada que le dejaste plasmada. Priceless.

    Saludos, querida compañera…

  • Christian Pule

    Q paso mi Gabo …excelente …en la oficina todo el mundo cagao de la risa …excelente mi pana !!!

  • Gangsta

    Bueno… mi historia será muy breve…

    Érase una vez, en el 2006, una mañana en el liceo, eran como eso de las ocho y pico, justo en plena hora de receso, me entraron unas enormes ganas de cagar… tan solo era el principio de un sufrimiento.

    Al principio parecía tan solo un pequeño dolor de barriga, sin embargo, unos 10 minutos después, éste comenzó a aumentar de gran manera, a tal punto de que me ví en la obligación de ir hasta el baño del liceo (odio los baños públicos), pero… me encontré una sorpresita marrón y olorosa en el inodoro, casi que me venía en vómito al ver tal plastica depositada antes de la mía.

    Desistí de intentar cagar allí, e inmediatamente subí al salón y agarré mi bolso, y me “esmollejé” a la dirección, con la excusa de que me sentía mal y que iría a mi casa para que luego me llevaran a la clínica, creo que lo planeé muy bien (o quizás se daría cuenta de la realidad), y a pesar de ser el director bastante mala sangre, me dijo que sí, que me podía retirar.

    Salí muy rápido del liceo, con dirección a mi casa, ubicada a unas 7 cuadras de distancia… El dolor parecía haberse controlado, pero lamentablemente cuando ya llevaba recorridas unas 4 cuadras, el dolor volvió de una manera muy coño de madre, y sucedió algo inesperado… Sentí un frío entre las nalgas y… ya era muy tarde, la masa marrón no aguantó y se escapó de mis entrañas :(

    No me quedó más que disimular por el resto del camino, tratando de caminar normal, sintiendo como la mierda se meneaba en mi ropa interior, y por si fuera poco, cuando por fin llegué a mi casa, había visita en el frente! maldita sea… pasé rápido entre ellos como pude, directo al baño… me senté en el inodoro pero ya no había nada que hacer, ya toda la mierda estaba en la ropa, no me quedó de otra más que cambiarme y echarme un baño…

    Esa fue mi triste historia.

  • jonathan

    mi historia es un poco antigua pero nunca la olvidare…aquella tarde de educacion fisica cuando yo estava en 3er grado era un carajito..jajaa pues les cuento : estudiava por la tarde…x lo cual tenia merienda…y luego educacion fisica,,, no se xQ coño ese dia mi querida madre se antojo de ponerme toda la lonchera llena de chocolate,,( igual ella planeava todo jaja) habri mi lonchera y allì estava mi termo lleno de leche con chocolate, oreos y demas cosas que se puedan imaginar,,claroo todo con chocolate y leche,,la mezcla perfecta para mi estomago XD al finalizar la merienda,, me diriji al patio a comenzar la clase,,,como es normal calntamos…trotando y corriendo alrededor d la cancha….eso fue lo q revolvio mi estomago,,tras unos 30 minutos la barriga me dolia muxixisimo…tanto que fuy corriendo al salon a busca a mi profesora , para que me diese las llaves del maldito ba;o especial que habia para ni;os * no podiamos entrar a los de los mayores,,x muxas cosas cosas,,una entre ellas x si habia algun sadico(,,bueno al llegar a mi salon me di cuenta q mi profe no estava,,,me cagava en su puta madre…cada segundo que pasava sentia como se dilatava mi laberinto y dava paso a los mojones que venian en camino…sudando y desesperado fuy a la direccion BIngo alli estava la co;oesumadre,,profe profe necesito ir al baño,,,me dio las llaves y cuando estava seguro de que iva a expulsar todo el mal que tenia dentro jajaja me dice una frase que jamas se me podra olvidar “” ACUERDATE QUE EL PAPEL ;ESTA GUARDADO EN EL ESTANTE”" mierda pense…la que me venia y la q no me acorde cn que limpiarme…en mi intento fallido a ir a buscar el papel ,,no aguante ,,como casi siempre uno se mea cuando hace PUPU jaja pues ,,me quede sudado,meado y cagado ,,jajaja lo siguiente fue ir al baño sin que nadien me viera entrar quitarme el mono,,el interior repleto de mierda,,y tirarlo en la poseta,,hasta la camisa que la llene de pupu,,me volvi a poner el mono,,,volvi al patio a educacion fisica segui con la clase,,,el mono se seco un poco ,,igualmente iva humedo,,,termino la clase y aùn quedava una ultima,,,nunca me olvidare ,,los comentarios de los demàs..FOOSS UMMHUMM VUELE A PUPU…sii Ecoooo,,,jajaj al terminar la clase ,,me delate al ser el primero en salir del salon corriendo ajajaja que tal XD

  • Castulo

    Mi historia es digna de ser catalogada Thriller Escatologico:

    Como todos los dias, me montaba en la camionetica a las 5 y media am para dirigirme a la estación de metro de Gato Negra para asi hacer la cola para montarme en el autobus de la universidad. En pleno camino, cruzando miraflores, me han dado las peores ganas de cagar de la historia contemporanea de la humanidad, y el hecho de pensar en devolverme (no podia ya que tenia parcial ese dia, y si lo hacia perdia el primer autobus) o de apretar el culo hasta llegar la universidad (estudiaba en la simon del litoral, una hora bajando y baños poco agradables) hizo pensar en hacerme un harakiri pero estando en la cola sucede este dialogo con 2 compañeros:

    Yo: verrrrrrrrrga chamo tengo el negro en la taquilla!!!
    Pana 1: coño chamo aguanta hasta la universidad
    Yo: verga aqui en el metro no prestan el baño?
    Pana 2: jajaja ni de vaina, la otra vez vi como se lo negaban a una mujer embarazada
    Yo: (tengo que hacer algo mmmmmmmmmmccooooñooo)

    Como una revelación, vi la pasarela de gato negro, verde, sola, y haciendome el willy subo las escaleras rogando que no hubiera un pordiosero o malandro en la pasarela, aun era oscuro y en la cuspide de la escalera, eche la cagada del año! en mi bolso tenia papel toilet y baje esas escaleras levitando, pero tal levitacion se esfumo al ver a mis compañeros asfixiados de la risa chalequeandome por la osadia de haberseme ocurrido cagar ahi…

    12 años despues, en tooodas las reuniones que tenemos, mi experiencia es recordada para reirnos en grupo…

    Triste, no?

  • http://conidayvuelta.wordpress.com/ conidayvuelta

    Verga, Castulo =O JAJAJAJAJAJA, coño de la madre, ¿tú nos estás diciendo que cagaste en plena escalera de la pasarela? Jajajajajajaja Sin duda alguna, has pasado a ser la historia de baño (¿o pasarela?) ganadora del post, dudo que alguien te quite este distinguido título. Aplausos, jajajaja.

  • Castulo

    Exactamente, fue al final de la escalera donde inicia el pasadizo como tal… Fue desagradable jajajjajajajajajajaja ya muchos como que habian tenido este tipo de urgencias o use sin permiso el baño de los pordioseros de la zona…

  • Marie

    Jajajajajajaja.. me rei con todas, sobre todo la 1 que manera de dar las gracias por las antenciones recibidas!!…Jejeje

    Historias de baño tengo muchas.. siempre me ando cagando.. me dice La cagona!!.. Jejeje mentira, mentira…

    Me suelen pasar porque tengo muchas mañas, a parte porque soy estiticas, y estatica.. no logro defecar en otro baño que no sea el de mi casa.. Es Verdad no lo logro…se me hace muy dificill.. lo unico que hace salir a la bestia es que venga sin frenos.

    La mas reciente, fue cuando el estreno del Harry Potter 7, mis amigas y unos chicos.. llegamos tarde a la funcion,.. entonces para pasar el tiempo, fuimos a comer pizza…caminamos y caminamos…el tiempo no pasaba, por lambucias no tomamos un Cafe con leche, y visitamos tiendas, todas esta pendejadas que se hacen en las salidas..

    No conforme con eso, estaba Luna Park y nos montamos en aparato de esos parecido al Bunker..Yo tirandome de muy arrecha, sin ponerle cuidado a nada.. me monto en esa vaina…Cual carajito sin infancia..

    Bueno todo estaba iendo muy bien.. como ya habiamos comprado las entradas, no hicimos la cola… Compramos las respectivas cotufas, refrescos, chocolates, papitas, mani.. todo un mercado..

    Estando a la mitad de la pelicula….Por supuesto que la BombaAtomica, queria salir por algun lado, al principio queria vomitar… Pero no la bombita queria salir por debajo…

    Sali “Yque” A atender una llamada.. Corriendo a los baños..Gracias A Dios no habia Nadie.. Me concentre, no queria que sonara por si alguien entraba.. Pues no pude seguir aguantando… tenia que depositarle mi regalito al Sambil..Pero antes llame a un de mis amigas adentro y le dije q iba a tardar.. Ella sabia lo que me pasaba..

    Ya suelta la bomba.. me disponia a limpiar mi Culito.. para sorpresa mia.. no habia ni una hojita de papel..Nada !!!pero ni el Rollo marron!! Osea Nada!! (Que Raro)…

    Aqui viene la parte buena.. no podia quedarme con mi culito sucio, en una cita.. no ni muerta!!!..
    Baje mis pantaleticas y me limpie mi culito sucio..

    Si…. era yo una chica normal, en el cine, en falda y rueda libre..!!!Ah pero mi culito estaba limpio!!.. :D

  • Odiseo

    Divisé la “M” de McDonald’s, la asocié de inmediato con “mierda”,…brother,esto me mato de la risa………….

  • http://www.facebook.com/profile.php?id=1312352089 LuIs Hernandez

    Hahaha muy buena esa historia, me rei mucho y me hicistes acordar de esos momentos que uno vive en la calle (con ganas de cagar) y eso de los 30 minutos me dio mucha risa xq es asi 30 minutos se te pone la piel de gallina y ya sabes q el culo no se va aguantar y te vas a cagar asi que busca donde o joderas boxer y pantalon :/