Afrodescendiente…

Más nunca me atreví a dar un beso afrodescendiente. Y es que la única vez que intenté dar uno, resultó ser una batalla en la cual, antes de comenzar, mi olfato ya se veía obligado a deponer sus armas.

Ahí estaba ella, ejecutando con gracia un doggystyle sobre la cama, abriendo su culo de par en par, pidiéndome con un lenguaje sucio que se lo besara y lamiera. Tenía unas buenas nalgas bronceadas y limpias; además, cuando uno todavía no ha acabado y mantiene el semen bien guardado en los sacos escrotales, hay más disposición y emoción para acceder a ese tipo de peticiones y aventuras. Le agarré cada nalga con firmeza y, con algo de recelo, fui acercando mi boca al pequeño volcán afrodescendiente a escala que me esperaba: unos agresivos vapores azotaron a mi nariz, haciendo que por algunos segundos me visitara una gran desorientación. Era ese mismo olor a mierda caliente y fresca que percatas en algunas aceras adornadas por pañales sucios abandonados sin dolientes. Me retiré, me puse los pantalones y me fui, pero no sin antes hacerle una recomendación: “Mira, chama, observa el papel toilet con suma atención cuando te estés limpiando el trasero; suelta el Blackberry y concéntrate: debes darte hasta que el papel salga impecable, blanco absolutamente; hasta que el túnel carpiano te duela de tanto pasar el papel por tu agujero afrodescediente. Hazlo, y cuando no huelas a mierda, me llamas”. Me terminó.

A los pocos meses conocí a Alexandra. De buena familia, elegante; siempre con excelente olor. No me pedía que le lamiera nada, y eso era un punto a favor. La relación se puso afrodescendiente fue cuando una noche, en pleno acto sexual, me pidió que se lo metiera por detrás. Tuve un poco de desconfianza, pero tenía un condón puesto, así que no había nada que temer. Además, lo importante era mantener alejada mi nariz y boca de esa área, no vaya a joderse el encanto del noviazgo.

La tomé por la cintura, y con la mano izquierda le indicaba a mi pene cual era el nuevo objetivo en la diana, en donde debía clavarse con total precisión. Lo metí. No, más bien lo intenté meter. Era como intentar guardar un televisor en un morral. Ella me gritaba que lo metiera; yo le indicaba que eso intentaba hacer. Fui acuñando como pude mi glande en su hoyo; el resto del pene no pudo entrar. Comencé a meter y sacar lo poco que cabía: entraba la cabeza del avestruz, pero no el cuello. Al parecer a ella le estaba gustando el conato de experiencia anal.

Siento algo caliente y pastoso en mi pene. Saco lo poco que estuvo enterrado: el condón se rompió por tanto estrés al que fue sometido. Su ano era una suerte de máquina de helados de chocolate: todo el glande estaba cubierto por un afrodescendiente topping de mierda, y el mismo soltaba una pestilencia que daba fe de su frescura y alta pureza. Comencé a gritarle, al tiempo que iba corriendo al baño con mi nuevo helado caliente entre las piernas.

─¡Ponte tus vainas y te me largas de la casa, Alexandra! ¿En qué carajos estabas pensando al decirme que te cogiera por ahí? ¿Estás demente, chica? No, ya sé, estás es llena de mierda completamente. ¡Acumulaste por una semana como una maldita lotería, y te pareció buena idea repartir tu premio a mi pene!

─Amor, disculpa, por favor…

─¡Disculpa un carajo, chica! Ve a una farmacia y cómprate un purgante, estítica del coño, ¡te estás muriendo por dentro, vale!

Así aprendí a no fiarme más nunca del aseo externo de una mujer: caras lindas vemos, pulcritud de sus culos no sabemos. Me quedé solo, ninguna mujer aguantó que en el primer momento de intimidad las volteara para olerles el trasero y así averiguar qué tan aseadas eran internamente. Ya era un enfermo, un neurótico de mierda. No me juzguen, entiendan que no valía la pena enamorarme para luego desilusionarme por un mal olor; prefería la prueba del ácido: apenas te logre quitar la ropa, te volteo y te huelo el fundillo. Llegué a la conclusión de que todos los culos están sucios, exceptuando los de las actrices pornos, que hacen del enema evacuante su fiel compañero. No lo digo porque se lo haya metido a alguna actriz, lo digo porque en los videos se ve cómo se las follan por detrás y esa pala sale limpiecita como un sol.

Mi nueva vida era afrodescendiente, oscura, totalmente aburrida y sin sexo. Pero una tarde venía del trabajo. Me encontraba marcando el ascensor, con un periódico bajo el brazo. La conserje, una afrodescendiente como de unos cuarenta años, abría la puerta y asomaba su oscura cabeza. Nunca me detengo a conversar con ella. Su cara siempre está brillante, untada de grasa natural, con un sutil hedor a vinagre. Siempre la mato con una sonrisa y miro para otro lado asintiendo, como si estuviese hablando conmigo mismo, preocupado, pensando en cómo sobrevivir en este país de mierda que presenta un futuro muy afrodescendiente para todos.

─Hola, será que tiene cinco minuticos, por favor. Quisiera mostrarle algo que está ocurriendo en el edificio ─me dice la afrodescendiente.

─Ando un poco apurado, Carmen, será para otro día que me mues…

─Por favor, son sólo cinco minutos, es mostrarle algo y ya.

─Bueno, está bien, dime.

─Pero pase, no se quede ahí parado, le invito un cafecito.

Me senté con un poco de asco en un sofá con flores estampadas cubiertas por pequeñas manchas, obra de algún dedo travieso que se limpió la grasa en él. Me brindó un café afrodescendiente, con dos cucharaditas de azúcar. No estaba nada mal, debo ser sincero. También meneaba algo en una olla mondonguera.

─Cuéntame, ¿qué está ocurriendo en el edificio? ─pregunté.

─¿Le provoca unas arvejitas con tocineta que estoy preparando? Aproveche, que comer granos es saludable…

─No quiero nada, gracias; sólo dime qué ocurre en el edificio.

─Bueno, se trata de una tubería…

─No me digas que de nuevo la familia Carvajal anda echando vaina con su puta tubería… ¿Es eso? ¿Otra filtración de mierda?

─Hhmmnn… no, no es precisamente ese el problema; o sea, sí hay una tubería involucrada, pero no hay filtración ─dijo Carmen.

─No entiendo, ¿la tubería de otro apartamento jodiendo?

─No. Todavía no hay, pero sí me encantaría que jodiera. Y es que me encantaría que jodiera es la tubería de usted: que la meta, que la saque, que la vuelva a meter y que cause una jodida inundación aquí abajo en esta sequía de mierda que llevo ─sentenció Carmen, al tiempo que se bajaba una licra amarilla y descubría un poblado arbusto afrodescendiente de pelos.

Escupí el café que estaba saboreando en mi boca. Carmen se quitó por completo la ropa y de un brinco se montó de pie en el sofá, dejando su alfombra vaginal a centímetros de mi cara.

─¿Acaso has visto alguna así en tu vida? No, ¿verdad? Seguro andas acostumbrado a totonitas pendejas de niñitas fresas. Vamos, mírala bien… ¡Mírala, mírala, coño! ─decía Carmen mientras se abría los labios de la vagina y me miraba con ojos saltones.

Estaba rodeado de un ambiente de mierda y tenía al frente a una afrodescendiente loca, inmunda, pestilente a vinagre y desinfectante floral, con unas uñas de los pies que parecían garras de gavilán, enterrándose con firmeza en el precario sofá de la sala. Todo eso era una mierda, es cierto, pero la afrodescendiente tenía razón en algo: nunca había visto una totona así en mi vida. Era morada. También muy carnosa.

En esa conserjería reinaba la miseria, y mucho más la fetidez. Podía identificar perfectamente todos los olores presentes, pero había uno que no se asomaba en ningún momento: olor a mierda.

Le di la razón, asentí con la cabeza desesperadamente. La tomé por la cintura, obligándola a caer arrodillada sobre el sofa; luego la tumbé a un lado, dejándola boca abajo en el sofá. Le ordené que se pusiera en cuatro. Ella lo hizo. Fue entonces cuando una gran flor afrodescendiente se fue abriendo en su trasero, convidándome  a degustar, a aplicarle mi legendaria prueba del ácido. No lo pensé, así que enterré mi nariz en su ano e inhalé con todas mis fuerzas, llenando mis pulmones con todos los diferentes gases que me podía regalar el afrodescendiente interior de Carmen. No olí nada desagradable. No debía confiarme, podía tratarse de una inoportuna alergia, o también de alguna traicionera mucosidad jugándome una mala pasada; por lo que decidí extender mi lengua y comenzar a lamer bien ese oscuro círculo. No había mal sabor por ningún lado; por el contrario, mi lengua se envició con lo que encontraba y no pudo parar hasta quedar agotada y completamente seca. Le ordené que se quedara en esa misma pose. Había llegado el momento de probar la máquina de helados, de averiguar si escondía algún macabro topping sorpresa para una triste barquilla en abstinencia. Me bajé el pantalón, al tiempo que lanzaba un par de escupitajos al aro afrodescendiente que me esperaba bien dilatado. No tenía condón, pero realmente me daba igual, no era el momento de ponerme maricón.

─¡Agárrate, afrodescendiente! ─fue lo último que dije antes de meterle el pene hasta el fondo sin piedad.

─¡No me digas afrodescendiente, coño, dime negra… y cógeme duro, papi! ─respondió gritando Carmen.

Salió más limpio que cuando lo metí. El glande me brillaba, estaba pulido, podía hasta reflejarme en él. Esa noche me quedé a dormir en la conserjería. Comí arvejas con tocineta, y en cada bocado, viéndole las tetas afrodescendientes a Carmen, sólo podía pensar que comer granos es el secreto para mantener la cañería limpia, que con una evacuación al día bastaba para quedar limpiecito y sin saldos pendientes.

Ya todo estaba claro: muchas mujeres se preocupan por el perfume que usan, por el maquillaje, por la ropa fina y vestir a la moda; pero están podridas y descuidadas por dentro. Otras, en cambio, son afrodescendientes, humildes, zarrapastrosas, malolientes, de piel descuidada y dientes con bordes marrones del historial de alimentos que llevan eternamente por no cepillarse; pero por dentro son exquisitas, blancas, pulcras e impecables.

Gabriel Núñez

 

Afrodescendiente:

  1. Que tiene descendencia africana.
  2. Dícese de la persona de origen africano.
  3. Único término aceptado por el Gobierno Bolivariano de Venezuela para referirse a las personas o cosas que sean de color totalmente opuesto al color blanco. Usar otra palabra para llamar a alguien de color, puede acarrear severas sanciones legales y/o administrativas.

 

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  • Oliver González

     Jajajajajaja… 
    No pude evitar reírme burda  con los consejos que le das a la chama en el primer párrafo ¡Son épicos!Realmente parece que el estilo de este Gobierno es cambiarnos la vida, ahora hay que escribir y hablar diferente por caprichos de unos neg.. digo, de unos afrodescendientes! 
    Escribes muy bien hermano, saludos desde Puerto Ordaz.

  • Sebastian krauffman

    jajajaj bueno , ese tema que mencionas  en este capitulo me lo dice mi abuela siempre ,  que esas que veo por alli perfumaditas y linpias por fuera ,  por lo general  es como mi camioneta jaja limpia por fuera pero por dentro es un agujero negro con  toda la basura intergalactica que  puedas imaginar jajaja  

  • http://twitter.com/elena_victoria Elena Sánchez V.

    Crónicas del grenouille venezolano, es lo primero que pensé al leer este post. Yo sabía que los conserjes tenían algo especial, quién diría que era eso! 
    Bueno, conserjes del mundo: aquí tienen a su hombre. 
    “tv a color y la tv en blanco y afrodescendiente”, “si te acuestas con la conserje sabrás cuando te quitarán el agua” jajaj morí.ah y la parte de “suelta el Blackberry y concéntrate” me dio mucha risa.Buen post, conidayvuelta. Bastante descriptivo, creo que tendré unas exóticas y peludas pesadillas. Gracias. 

  • http://twitter.com/Sherlymala Sherly Malavé

    Dime que estas jodiendo. No me imagino cogiendotela. Me muero xD

  • http://www.twitter.com/manuelitox Manuel González

    Varios días esperando esta nota, no tiene perdida. Excelente post, Gabriel!
    Cuidado y te lee una conserje, se ofende y te jodes. Deberías editar el post y cambiar “conserje negra” por “Trabajadora residente afrodescendiente” o “Asistente del hogar afrodescendiente” cualquiera de las dos opciones pueden ser válidas. Te evitarías un posible problema con la ley, LOOOOL.

    Saludos, pana.

  • the goddamn devil

    jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja dita sea chamo como me he reido con esta vaina simplemente sublime…
    coño marico ten cuidado men, me han dicho que las conserjes son el demonio, saben lo que necesitas y te lo dan con gusto a cambio de tu alma…
    saludos mi pana demasiado criminal esta vaina…

  • Christian Pule

    jajajajajaja jajajajaja 

  • http://twitter.com/Dani_O Daniela Ortega

    JAJAJAJAJAJAJAJAJAJ me hiciste reir demasiado!!
    Excelente

  • http://twitter.com/tonycast1 Tony R. Castillo

    jajajajajajajajajaja, verga me rei demasiado….
    “estaba cubierto por un afrodescendiente topping de mierda, y el mismo soltaba una pestilencia que daba fe de su frescura y alta pureza”

    Excelente

    pana sigue asi.

  • http://twitter.com/tonycast1 Tony R. Castillo

    jajajajajajajajajaja, verga me rei demasiado….
    “estaba cubierto por un afrodescendiente topping de mierda, y el mismo soltaba una pestilencia que daba fe de su frescura y alta pureza”

    Excelente

    pana sigue asi.

  • Pichi

    muy bueno el post peroo.. una recomendacion chamo no hables tanto de sexo grocerias y mas de lo mismo en tus post pues llega un momento que uno va leyendo por la mitad y se aburre por que es algo monotono no se inventate otras cosas siempre hablas de sexo y bueno eso aburre pues ;)  

  • Ingrid

    Salí del Twitter y me vine a
    dejar el comentario por acá. Sencillamente excelente. Me encantó esta línea en
    particular: “Mi lengua se envició con lo
    que encontraba y no pudo parar hasta quedar agotada y completamente seca”. De
    seguro aparecerá alguien por allí diciendo que el post le pareció racista, sin
    embargo, considero más racista el hecho de que alguien te etiquete como “Afrodescendiente”
    como si se tratara de una categoría de persona en particular. Sumamente
    descriptivo, muy bien escrito e impredecible. Mis Respetos Sr. Nuñez.

     

    PD: [Pensando en el Topping de
    Chocolate xD]
     

  • Anónimo

     Gracias, Ernesto, un gustazo que sigas visitando el blog ahora con este nuevo diseño, mire que usted es de la vieja escuela, de los que vieron engendrar mi blog en el 2009.

    Saludos, mi pana!

  • Anónimo

     Coño, Christian, qué bueno tenerlo por estos lados del nuevo blog!

  • Anónimo

     Es correcto, Oliver, jajaja, caprichos y más caprichos. Gracias por leerme, mi pana.

    Saludos!

  • Anónimo

     Las abuelas nunca mienten, pura sabiduría. La analogía de la camioneta es buena, jajaja.

    Saludos!

  • Anónimo

     No alborotes a las conserjes. No las arrugues que mira que no plancharé, jaja.

  • Anónimo

     Te debía el post, fuiste el primero al que le dije que lo haría, jajaja. Saludos, mi pana!

  • Anónimo

     Gracias por leerme, Tony, y por comentar! Un abrazo!

  • Anónimo

    No faltaba más, Princesa Pichi, para eso recibo un sueldo de vuestra parte: usted exija cómo quiere los escritos en mi blog donde me desahogo con mi estilo personal, que yo modificaré mi conducta, mi manera de escribir y de ver el mundo para que estés totalmente agradada, para que no te aburras y tu vida sea más placentera. Déjame encerrarme ahorita en el baño que tengo unas ganas de cagar terribles, todo el día en el trabajo y no fui ni una vez; ahí, sentado en la poceta, daré vueltas por horas en mis pensamientos para ver qué “invento” que pueda divertirte y no aburrirte.

    Eso es lo que se quiere: vender mi “yo” para que tú seas completamente feliz. Me agrada la idea, para eso recibo un salario, ¿no?

    Saludos, espero el recibo de pago de este mes.

  • Anónimo

     ”considero más racista el hecho de que alguien te etiquete como “Afrodescendiente”
    como si se tratara de una categoría de persona en particular.”

    Mejor dicho imposible, excelente, Ingrid! Suscribo tu opinión totalmente. Qué bien que te pareció impredecible, es una buena señal para mí de la historia escrita.

    “PD: [Pensando en el Topping de Chocolate xD]”

    Jajajajajaja, con esto solté la carcajada, jajaja.

    Saludos!

  • Pichi

     jajajajajajaja por dios pero por que te alteras?? acaso no aceptas un concepto de los lectores?? no te piques y ya solo fue un simple consejo como para que te pusieras asi por favor vale jajajajajajjajajaa que ridiculo de tu parte eso se supone que cuando escribes estas vulnerable a que la gente NO LE GUSTE O SE ABURRA con las cosas que es que escribes si no te gusta que te critiquen lo que escribes esontonces has esto privado y ya asi nadie comenta nada de si le gusta o no y asi tu eres feliz por que solo tu eres el que opina OJO no te digo que dejes de escribir o cierres la cuenta pero si te digo que cuando publicas para que la gente vea COMENTARA y que comentara? si le gusta o NOOOO lo que publicaste esta de parte tuya ver si omites el comentario o tratas de cambiar un poquito y no responder de esa manera y te recuerdo otra vez CUANDO ESTO LO HACES PUBLICOOO ESTAS VULNERABLE A TODOOOOOOO

  • Anónimo

    Pichi, yo no me he alterado, nunca usé mayúsculas ni nada. Por supuesto que esto es público y por supuesto que muchas cosas aburrirán y no gustarán, y todos están en libertad de decir que no gustó. En lo que sí estás errada es en solicitar cómo debe escribir la persona. En internet hay millones de blogs, millones de escritores. Yo uso este rincón en el cual escribo con mi estilo que más cómodo me siento, así que, puedes decir que no te gustó esto o que te dormiste, pero recomendar que no escriba sobre algo ya es otro asunto.

    Saludos!

  • Pichi

    hey solo fue una simple recomendacion y ya yo no te obligue ni te impuse la manera en la que tenias que escribir ahora que tu lo tomaste de otra manera alla tu yo simplemente te lo dije como un pequeño consejo  

  • http://twitter.com/Girlcorpse Girlcorpse

    Oye gabriel de verdad chico que tu si sabes como entretener vale muchas felicidades enserio no sabes el gusto que me da cada ves que leo algún post de tu parte aunque claro nunca he dejado un comentario pero buuueehhh me encanta!!!!

  • Jeannie

    El chocobanano! 
    Un beso desde Zaragoza!

  • http://estereoferno.wordpress.com/ GYubari

     OMFG!!! Con todo el malestar y el mal humor que cargo me reí demasiado…
    Al principio me quedé como que “ok, y este CDM xq usa esa palabra para referirse a la mierda”. Como tercio india, tercio negra y otro de quien sabe que revoltillo colonial me sentí un poco afectada, pero bueno cuando llegué al final tuve que reconocer que no fue más que puro humor afrodescendiente…
    PD: si en esta página se deja de hablar de sexo de forma vulgar no vuelvo!!! Prefiero pagar…

  • Anónimo

     Correcto, Gogo, todo con humor y sarcasmo a la racista medida de nuestro Gobierno.
    “PD: si en esta página se deja de hablar de sexo de forma vulgar no vuelvo!!! Prefiero pagar…”

    =) Ésa es la actitud, carajo. El que quiera rosas que vaya a leer a Coelho. Usted es de los seguidores fieles de la vieja escuela, gracias por seguir acompañándome por estos nuevos lados, un abrazo!

    Saludos!

  • Anónimo

     Coño, es buen nombre para ese helado (y de fácil elaboración). Será que tendría éxito?

    Un abrazo, gracias por leerme desde tan lejos!

  • Anónimo

     Siempre hay una primera vez, y la tuya ha llegado, Girl; has logrado desvirgarte con este post, hoy es el inicio de cientos de futuros comentarios penetrantes que harás. Me complace que te hayas atrevido, carajo, jajaja.

    Un abrazo, gracias por leer y comentar!

  • http://twitter.com/GenesisCarieles Genesis Carieles

    Insisto, cada vez me sorprendes más. Está genial este post, me reí demasiado con cada una de esas descripciones bizarras que escribiste, hasta llegar al punto de decir “¡Oh por Dios!” como si llegaras a cierto límite en ellas y no hubiera algo más que decir. Solo puedo decirte SIGUE ESCRIBIENDO, que cada vez mejoras a la vez que causas más de un “me gusta” en cada nuevo post.

    No pude evitar leer un contrapunteo que vi por allí, me provocó responder, pero mis atorrancias allí creo que sobran ;)

    Saludos!!

  • Castulo

     Inevitable evocar recuerdos de preservativos achocolatados jajajajajajaja nunca le pidas culito a una mujer despues de comer jajajajajajaja

    Interesante el nuevo formato, directo al grano… y escribe como quieras pana, total esta mierda es tuya, y si no les gusta o se aburren, con buscar otro blog tienen suficiente, o si son tan arrechos, que escriban uno y se aguanten las “criticas”…

    Saludos pana y exito!

  • AAA

     Mano usted es Parchita donde lo pongan, con una fuerte necesidad de que le desgarren ese NEGRO ano.

  • http://twitter.com/elena_victoria Elena Sánchez V.

     ”Mano usted es Parchita donde lo pongan, con una fuerte necesidad de que le desgarren ese NEGRO ano.” Doy fe escrita que: no (: 

  • Key

    Cada día me gustas mas…….

  • Caho

    No jodas dime que es solo un cuento y no una historia real jajaja

  • http://www.facebook.com/profile.php?id=666369013 Alexander Villarroel

    jajajajajajajajajajajajaja coño de la madree!!

  • http://twitter.com/MariaBelisario María Belisario

    Jajajajajajajajaa créeme que no pude parar de reír mientras leía, jajajajaja.
    “¡Disculpa un carajo, chica! Ve a una farmacia y cómprate un purgante” épico, muy bueno en serio, ¡sigue así, un abrazo!

  • http://www.facebook.com/profile.php?id=649714446 Angeles Solórzano

    Muy buen post! quieres unas Arvejitas?! jajajjajaja

  • mgm

    jajajaja muy bueno todo viejo primera vez q entro y pues debo admitir q son muy graciosos los escritos, y lo que dics en si e spura verdad jeje saludos

  • Anónimo

    Bienvenido por estos lados, mi pana! Un abrazo, y siga leyendo con confianza!

  • Jesusdanielrojas

     yo are the best

  • Christian Ojeda

    Viejo felicitaciones los videos y escritos de Elena y tuyos
    me tienen enviciados, le deseo mucho éxito a ambos, Saludos les mando desde la
    Ciudad de Panamá un venezolano que reside por estos lares.

  • Pedro27

    excelente y lo mejor de todo, sin errores ortogáficos. = )

  • Entusiasta

    JAJAJAJAJA genial! Sencillamente genial, como entusiasta del beso afrodescendiente y del sexo por “la puerta de atrás” me sentí un tanto ofendida en un principio pero luego de seguir leyendo no pude evitar reírme.