Piropo…
Hoy había sido un excelente día laboral: poco trabajo, ningún cliente ladilla, cagué en un cubículo con olor a uva recién aseado por las de mantenimiento. Sí, todo fue perfecto, hasta que se me atravesó un clan de féminas adolescentes, en el que una de ellas sacó la lengua al verme y mojó su labio superior.
─Psst, psst. Mira, amol, regálame esos ojos veldes.
─¿A ustedes no se les ocurre otro piropo más elaborado en torno a los ojos? ─dije.
─¿Y si te doy un beso no me los regalas? ─insistió la tuki.
─Peor. ¿Quieres negociar y de paso me vas a perjudicar con un beso? No eres muy buena comerciante.
─¿Y si te lo mamo?
─Pues me lo corto apenas te lo saques de la boca; igual quedará inutilizado de por vida por tu culpa.
─¡Pajúo!
─Soñadora…
Etiquetas: como un dia de trabajo excelente lo jode una tuki, mardito sea el cumplido de regalame los ojos, no hables con extraños
