Archivo de la ‘2011’ Categoría

Te extraño, Teresa

Domingo, Julio 24th, 2011

Coño, amor, han sido semanas difíciles sin ti, no me hagas esta mierda. Ni siquiera sé preparar pasta, he rebajado veinte kilos. Sí, soy un inútil, lo acepto, pero creo que luego de ocho años de casados merezco al menos que me escuches. Todo lo que ocurrió en esa cena en casa de tu abuela tiene una explicación, pienso que podemos arreglarnos y ser felices como antes.

Tú también la has cagado conmigo, y yo me he hecho la vista gorda. Seguro estás sorprendida, haciéndote la mosquita muerta. Pues quita la cara de pendeja, sé que tú también me has jodido. No me olvido de esa noche que saliste con las puticas de tus amiguitas: llegaste borracha y hedionda a desinfectante de motel. Casi inconsciente de tanto alcohol te llevé hasta la cama, te quité la ropa y te dejé desnuda, mientras te olfateaba todo el cuerpo, siendo una suerte de perro sabueso. Olías a motelito barato, de eso estaba seguro. Y es que hasta para montarme los cuernos eras tacaña y torpe. No quise quedarme con conjeturas solamente, tenía que comprobar tu vagabundería. Me lo saqué, y lanzando un escupitajo en tu vagina, procedí a meterlo sabiendo que encontraría la prueba del delito. Como si fuese una pala, me dediqué a excavar en tu hoyo adulterado y maloliente, cuidándome de acabar, enfocándome en mi labor de detective. Y encontré la prueba: al sacar mi pene, su cabeza vino empegostada del semen del infeliz que te había cogido luego de esa noche de tragos. Lo agarré y lo guardé en un frasquito, aquí lo tengo, por si tienes dudas. Sabes bien que eso no ocurrió una sola vez. No, aquí tengo escondidos tantos frascos que pudiese jugar a ser un boticario del semen.

Sí, gran vaina, me encontraste follándome a tu abuela. Más bien tu madre y tú deberían darme las gracias, inmenso favor que le hice a esa vieja, a la pobre los ojos se le volteaban con cada estocada que le daba. Tu abuelo debió haber sido no sólo mocho del brazo izquierdo: también del pene. Porque esa concha arrugada llevaba como dos décadas en huelga de hambre, ella misma me lo dijo. Considéralo como un detalle que le regalo a tu abuelita, una atención, de ésas que me reclamabas no tener nunca con nadie de tu familia.

¿Que si me gustan las viejas? Pues no. No me gustan, y si es tu abuela mucho menos. Ya la tiene seca, y fría también. Se lo puedes meter cien veces y es incapaz de entrar en calor la muy idiota. Pero no todo es malo, al César lo que es del César: su boca es tremenda arma; su lengua, una alfombra con “Welcome” escrito, recibiendo con suavidad y ligereza al pene que se atreva a pisarla. Y eso fue lo que ocurrió, ¿qué quieres que te diga?  Eres mala con el sexo oral, Teresa, muy mala. Raspas la cabeza del pene con tus dientes, tienes una torpeza bucal impresionante. Te lo repetí cientos de veces: “amor, cuidado con los dientes, la cabeza es delicada”, pero tú ni media bola le paraste a mis consejos. ¿Qué coño tiene de complicado entender que la cabeza del pene reúne innumerables terminaciones nerviosas y eso la hace jodidamente sensible? ¿Te lo debo escribir en una pizarra acrílica acaso? ¿Voy comprando los marcadores? (más…)

Stand Vid Comedy en el San Ignacio

Domingo, Julio 17th, 2011

-Click en la imagen para agrandar-

Amigos, hemos sido invitados al showcase de dos bandas nacionales, este martes 19 de julio, en el local 205 del Centro Comercial San Ignacio. El plan será proyectar nuestros episodios favoritos, para luego hablar un rato con el público y compartir con todos. Cabe acotar que Elena y yo no tenemos mucho fogueo hablando en público, así que te ofrecemos como bonus reírte también de cómo la cagamos.

La entrada, como bien indica el flyer, tiene un costo de 40 Bs., que realmente lo vale no por nosotros, sino por las dos bandas nacionales que podrás ver tocar en vivo. Si desean compartir con Elena y conmigo, y echarse unas birras mientras la cagamos, pues éste es el momento ideal. Sería agradable conocer a varios de ustedes que son viejos amigos de la casa ya. Los esperamos.

Próximo Stand Vid Comedy: Ep. 24: “Atención al cliente”

Martes, Julio 12th, 2011

Soy un aburrido

Jueves, Junio 23rd, 2011

Sí, amor, soy un aburrido…

Puedo ver tu retahíla de bostezos que claman en silencio por el cese de mis divagaciones reflexivas que castigan sin piedad a tus anoréxicas neuronas. Puedo ver tu confusión, que es acompañada por una molesta indigestión cerebral que te deja en estado catatónico. Yo que insistía, yo que te daba el beneficio de la duda y racionalizaba el asunto, convenciéndome con la mentira autoinfligida de que no eras tan básica, de que el motivo de tu déficit de atención era el agotamiento por el desarrollo de tus actividades diarias. Luego comprendí que dormir y ver televisión no genera agotamiento alguno.

No salíamos mucho, ya que mis sitios, no eran los tuyos. Pero yo era más pendejo: los tuyos, intenté hacerlos míos. Las ocasiones en las que me aventuré a compartir contigo en una discoteca, tu hábitat favorito, fueron más ridículas que mi primera masturbada de preadolescente: juraba que me orinaba, pero más bien se trataba de una eyaculación de aire que finalizaba con una débil burbuja formada por un intento fallido de semen. Te complacía, y siendo condescendiente, ejecutaba esos movimientos pélvicos tan aceptados y reforzados socialmente.

Realmente reconozco el aporte del baile como activador de procesos lubricantes de órganos reproductores; pero también reconozco que es muy alto el precio que cobra por ofrecer llegar húmedo, caliente y sudado a la penetración: escuchar reggaeton y bailar como zombie un triste misionero vertical con ropa. Sí, tuve que abortar rápidamente esa condescendencia que te regalé. Decido alejarme, decido dejar de hacer el ridículo bailando como reo que no ve a una mujer desde hace años; decido sentarme en un sofá del local y ver como mi hombro sirve de almohada para un desconocido borracho que perdió el conocimiento con su trago en la mano. Él, ahogado en el alcohol; yo, ahogado en el aburrimiento, mientras veo como se estrellan testículos sobre tu vagina resguardada por una fina tela, al ritmo de canciones que invitan a abandonar el recinto, para así concretar en silencio la copulación. Yo lo abandonaba… pero no para copular; más bien para ir decepcionado de ti a reencontrarme con mi computadora en la tranquilidad de la casa. Eras un fraude de novia.

Solamente tu madre te veía con orgullo… Pero bueno, ¿qué madre no lo hace? Hasta en las noticias veo madres llorando, gritando ante las cámaras de Globovisión que su hijo no merecía haber sido asesinado por esos quince tiros y treinta puñaladas que le propinaron; por supuesto, aclarando que él no era un azote de barrio como decían las autoridades, más bien era un muchacho deportista, sano, que no se metía con nadie y que estaba a punto de culminar la Misión Robinson, ya que su sueño era ser Ingeniero Aeronáutico. Así era tu madre, y recuerdo lo insistente y obsesiva que se ponía con el tema de tener nietos, los ansiaba con locura. Creo que son las secuelas del divorcio en edad avanzada: querer un gato, querer un nieto, oír noticias todo el día con el trasero enterrado en un sofá, ver a Locatel como un Centro Comercial. (más…)

Próximo Stand Vid Comedy: Ep. 23: “Burdel empresarial”

Martes, Junio 21st, 2011


Próximo Stand Vid Comedy: Ep. 22: “La pareja perfecta”

Martes, Junio 7th, 2011

La panadería

Jueves, Junio 2nd, 2011

─Corazón, que no esté tan tostada la canilla, por favor ─ordenaba a la chica que se encontraba detrás de la barra de la panadería.

Siempre se me queda mirando con picardía, haciéndose la sorda para que le vuelva a repetir lo que deseo. Yo, por el contrario, me hago el pendejo y dirijo mi mirada hacia los dulces viejos del estante inferior. En ellos, las abejas y moscas encontraron vivienda digna, revolcándose alegres sobre el almíbar de los diferentes intentos de postre que se niegan a ser botados. Mi vista se cuela entre los Milhojas, dejando ver a través del vidrio los pies de mi despachadora. Carga unas cholas maltratadas; una suela totalmente desgastada así lo confirma. Puedo observar un dedo gordo reposando sobre el piso. Tiene una escuálida uña que parece que no fue cortada con cortauñas, más bien fue comida con los dientes en algún ataque de hambre de madrugada. Emulan a unos tequeños sucios que fueron recogidos de una alcantarilla. Es una empleada cómoda y viciada, no hay duda.

─¿Qué pasó, papi, quieres alguno en particular? ─dijo.

─No, ni de vaina quisiera uno de ellos. Quédatelos, la ausencia de algún dedo del pie perjudica demasiado el equilibrio.

─No te entiendo, amor. Te estoy preguntando que si quieres algún dulce.

─Ah, coño, no; a esta hora poco me provoca comer alguna mosca o abeja, ellas caen pesadas en la noche.

─Sí eres tontito, gordo, esos dulces están fresquitos, son de hoy.

La inteligencia de uno es subestimada hasta por una despachadora de panadería. Te dan una canilla que pudiese ser usada como bate en alguna caimana de béisbol, pero “está fresca”. Te dan un dulce que lleva en su lomo a dos moscas follando sobre una alfombra de hongos, pero “está fresco”. He llegado a pensar que tanto trabajo pasan en su vida, que comer alimentos en esas condiciones es realmente para ellas comer algo normal, algo fresco y saludable. Es eso, o que con toda la desfachatez e intención pretenden hacernos comer alimentos que parecen ya de utilería. Creo que es la cobarde manera que encontraron para vengarse de la sociedad.

─Toma tu canilla, ojos lindos ─dijo, al tiempo que extendía mi futura cena de carbohidratos.

Tomé la bolsa. Nuevamente ocurría lo de todos los días: una canilla de más me estaba dando. No me molesta que me regalen comida, mucho menos con mi triste situación económica; el problema es que todo eso es una emboscada, un “niño envuelto”, una estafa, un timo. Ellas no plantean un trueque cualquiera, no, ellas sólo desean sexo a cambio de regalarte la comida de su patrono. Ellas te dan un pan canilla; tú, debes llevártelas a un rincón del depósito, quitarles el precario pantalón pestilente de orina y frenazos de bicicleta, sacarte el pene, asignarle una misión suicida y estrellarlo sin misericordia alguna en una vagina que rompió relaciones diplomáticas con cualquier tipo de jabón. Es la vida de tu pene por un trozo de pan. Este escenario no es negociable para mí. (más…)

Próximo Stand Vid Comedy: Ep. 21: “Los cuentacuentos”

Miércoles, Mayo 25th, 2011

Escrito comunista…

Sábado, Mayo 21st, 2011

Amigos y amigas, este pequeño antro de escritos cumplirá dos años el próximo mes de julio. Han sido buenos tiempos, en el que muchos de ustedes me han acompañado desde el comienzo de este pequeño proyecto de desahogo, críticas y escritos con humor negro; siendo testigos de las diversas etapas por las que ha pasado el blog. Por este medio he compartido por vía escrita con muchas personas interesantes y fascinantes, con amplio pensamiento crítico; eso, sin duda, es una gran retribución al escribir en este sitio. Es interesante pensar en todas las cosas que ha desencadenado este sitio, comenzando por su mayor logro, haber atraído la atención de los ojos de Elena. Quiero dar las gracias a los lectores consecuentes; también a los nuevos que se han venido incorporando estos últimos meses, es un honor contar con su visita y comentarios que me hacen llegar por las diferentes plataformas y redes sociales.

Pues bien, no quiero dejar pasar esta fecha por debajo de la mesa, quisiera probar algo, hacer un experimento. Propongo hacer algo en donde ustedes sean protagonistas. Propongo hacer un “escrito comunista”: un escrito colosal elaborado con los retazos que entre todos dejen con un comentario. La propuesta es que cada uno de ustedes deje en este post una idea, una frase, un planteamiento, una situación, un personaje, una palabra, lo que les dé la gana; yo, me encargaría de intentar poner orden en toda esa orgía de palabras, darle sentido y coherencia a una historia en la que estén presentes todas las ideas que dejaron inmortalizadas acá abajo. Mientras más breve mejor; por ejemplo, si alguien coloca “señor de 60 años encorbatado sentado en una plaza”, pues tomaré esa propuesta y aparecerá esa situación en la historia que luego escriba, por supuesto, intentando que todo tenga sentido.

No hay limitaciones, no hay censura; escupan la idea más enferma y retorcida que tengan en la cabeza, yo intentaré ubicarla en el mejor contexto posible, impregnada con mi estilo propio. El plan sería recopilar todas estas ideas en los próximos días, y así tener listo el escrito el mes de julio. La fecha límite para la recepción de ideas será el 25 de mayo.

¿Te animas a participar? Adelante, deja entonces tu comentario.

 Actualización: éste fue el resultado de este experimento: “Deseos” (click aquí)

Afrodescendiente

Miércoles, Mayo 18th, 2011

Más nunca me atreví a dar un beso afrodescendiente. Y es que la única vez que intenté dar uno, resultó ser una batalla en la cual, antes de comenzar, mi olfato ya se veía obligado a deponer sus armas.

Ahí estaba ella, ejecutando con gracia un doggystyle sobre la cama, abriendo su culo de par en par, pidiéndome con un lenguaje sucio que se lo besara y lamiera. Tenía unas buenas nalgas bronceadas y limpias; además, cuando uno todavía no ha acabado y mantiene el semen bien guardado en los sacos escrotales, hay más disposición y emoción para acceder a ese tipo de peticiones y aventuras. Le agarré cada nalga con firmeza y, con algo de recelo, fui acercando mi boca al pequeño volcán afrodescendiente a escala que me esperaba: unos agresivos vapores azotaron a mi nariz, haciendo que por algunos segundos me visitara una gran desorientación. Era ese mismo olor a mierda caliente y fresca que percatas en algunas aceras adornadas por pañales sucios abandonados sin dolientes. Me retiré, me puse los pantalones y me fui, pero no sin antes hacerle una recomendación: “Mira, chama, observa el papel toilet con suma atención cuando te estés limpiando el trasero; suelta el Blackberry y concéntrate: debes darte hasta que el papel salga impecable, blanco absolutamente; hasta que el túnel carpiano te duela de tanto pasar el papel por tu agujero afrodescediente. Hazlo, y cuando no huelas a mierda, me llamas”. Me terminó.

A los pocos meses conocí a Alexandra. De buena familia, elegante; siempre con excelente olor. No me pedía que le lamiera nada, y eso era un punto a favor. La relación se puso afrodescendiente fue cuando una noche, en pleno acto sexual, me pidió que se lo metiera por detrás. Tuve un poco de desconfianza, pero tenía un condón puesto, así que no había nada que temer. Además, lo importante era mantener alejada mi nariz y boca de esa área, no vaya a joderse el encanto del noviazgo.

La tomé por la cintura, y con la mano izquierda le indicaba a mi pene cual era el nuevo objetivo en la diana, en donde debía clavarse con total precisión. Lo metí. No, más bien lo intenté meter. Era como intentar guardar un televisor en un morral. Ella me gritaba que lo metiera; yo le indicaba que eso intentaba hacer. Fui acuñando como pude mi glande en su hoyo; el resto del pene no pudo entrar. Comencé a meter y sacar lo poco que cabía: entraba la cabeza del avestruz, pero no el cuello. Al parecer a ella le estaba gustando el conato de experiencia anal.

Siento algo caliente y pastoso en mi pene. Saco lo poco que estuvo enterrado: el condón se rompió por tanto estrés al que fue sometido. Su ano era una suerte de máquina de helados de chocolate: todo el glande estaba cubierto por un afrodescendiente topping de mierda, y el mismo soltaba una pestilencia que daba fe de su frescura y alta pureza. Comencé a gritarle, al tiempo que iba corriendo al baño con mi nuevo helado caliente entre las piernas. (más…)