Archivo de la ‘Escritos Agosto 2010’ Categoría

¿Amigos solamente?…

Lunes, agosto 30th, 2010

La cosa es sencilla, estimado lector, no hace falta dar muchas vueltas al asunto: ¿realmente crees posible la amistad entre un hombre y una mujer sin “algo más”? No quiero hipocresías, no quiero que te caigas a charla; tampoco quiero que recuerdes aquella amistad que tuviste con tu amiga que tenía cara de burro con sueño. Si eres mujer, aplica lo mismo, no me sirve como ejemplo decirme que tienes dos décadas de amistad con tu amigo “el gay”, mucho menos con ese que es tartamudo y usa franelas de su promoción de cuando se graduó en el colegio. Sería papita ser amigo de una indigente en la calle y que nunca pase nada entre nosotros con el pasar de los años.

Deseo que recuerdes una amistad en la que la otra persona te resultaba atractiva ya sea por personalidad o físico. Que me confieses con sinceridad que nunca la viste con deseo y una pizca más que la mera amistad. Si eres hombre, dime con el corazón en la mano que no le llegaste a ver el trasero y pensar “Hmmnn, le ha crecido ese culito, a esas nalgas yo no las conocía así”; que cuando hacía frío y los pezones se le despertaban erguidos, apuntándote directo a la cara, tú no te dabas cuenta y comenzabas a salibar mandibuleando. Dime que cuando la veías hablar con el brillo recién colocado en sus labios, tú no llegaste a imaginar que degustabas de esa saliva mezclada con cereza. Quiero que me digas qué ocurría cuando ella te saludaba hedionda a splash de vainilla: ¿le preguntabas dónde lo compró para regalárselo a tu mamá? ¿O recreabas en tu mente la escena donde no eras un reprimido y te abalanzabas a ella pasando tu lengua por todo ese pulcro y delgado cuello con esencia dulce y delicada?

Voy contigo, amiga lectora. Recuerda a ese amigo que adoras por su personalidad y, que si te pones a ver, a veces te parecía simpático de físico. ¿Qué pasaba cuando tocabas por error su duro pectoral?: ¿le preguntabas que ejercicio estaba haciendo para decirle a tu papá de 60 años?, ¿o más bien te preguntabas si así tendría de duro el cuerpo cavernoso fálico? Sé sincera, anda, si quieres invéntate un nombre para que comentes libremente y saques todo eso que tienes guardado. Dime, ¿qué son esos celos que sientes cuando se está besando con otra? ¿Por qué cuando te cuenta en qué posición le dio placer a su novia, tú sientes arrechera y, a la vez deseo de que fueses tú la penetrada por tu buen amigo?

No es mi intención encaminarlos a una respuesta. Los párrafos anteriores eran necesarios para que liberaran un poco el pensamiento, para que recordaran con claridad y no me salten con una defensiva porque se han ofendido con mi invitación a pensar sobre si es posible esta cuestionada amistad. Ya más relajados, les pregunto: ¿es posible que dos personas de diferente sexo sean verdaderamente amigos? ¿Que en esa sana amistad nunca haya un pensamiento por ahí colado y macabro de ver al otro como una posible presa?

Opinen dejando su comentario abajo. De antemano les digo que son libres para comentar lo que quieran, la idea es ésa, hacer una tormenta de ideas del tema. Las opiniones serán muy tomadas en cuenta, así que si dejan su nombre mucho mejor. ¡Saludos a todos!

Gabriel Núñez

La otra noche soñé con una tuki…

Jueves, agosto 26th, 2010

Yo me aferraba firmemente a su estrecha cintura, nunca me han gustado las motos. Estoy seguro que se trataba de una “Bera” o “Empire“, era de color roja. La locación que adornaba mi estado onírico era La Guaira; recuerdo que su cabello me molestaba en los ojos: eran unas greñas maltratadas, pintadas de amarillo chillón, y en su núcleo despedía  un dulce y empalagoso olor a gelatina “Roldaque taponaba mi nariz; la gran velocidad a la que conducía mi compañera, alborotaba a este intento de cabello seductor, golpeando mi rostro, sin permitir que detallase con minuciosidad la situación a la que era sometido, sin embargo, en ocasiones recuerdo que podía observar la playa desde la montaña que aún bajábamos.

El sueño no era desagradable, al fin y al cabo, estaba rumbo a la playa, con una mujer conduciendo, y yo, agarrando y hundiendo mis dedos en su delgada cintura sudada por la humedad, más específicamente en los “posapulgares” reposaban. Debo confesarles que en ese momento, en pleno viaje, ya tenía intentonas de erección, por lo que con disimulo me echaba un poco para atrás, recuerden, apenas la estaba conociendo de espalda, uno nunca sabe si se trata de un espécimen “güevocontirro”, así que preferí no alborotar a la nutria antes de tiempo.

La moto de repente disminuyó su velocidad, mi nueva amiga orilló la moto a la derecha: estábamos en una licorería de La Guaira. Apenas me bajé de la moto, yo mismo en pleno sueño me dije  “bicho, muévela y píllale la cara a ver qué tal está la loca esta“. Ella se bajó con calma y seguridad, tenía el casco de la moto en el codo (así lo usan los moto-taxistas de mi país, por lo que ese detalle me pareció absolutamente trivial y común). Se trataba de una jovencita mulata, bastante delgada; cargaba unas botas peludas, como las que usan en invierno. Llevaba puesto un short de jean ajustado, era color rojo y bastante corto, es más, se notaba que ella misma lo picó con tijera. La chama arriba cargaba la parte superior del bikini solamente, era blanco y estaba manchado de tierra (supongo que la levantada por los vehículos), también tenía manchas negras de grasa (imagino que antes de bajar le hizo servicio ella misma a la moto). (más…)

19 de agosto: Feliz cumpleaños, Gabriel…

Jueves, agosto 19th, 2010

27 años participando en el circo de la vida…

Leggins…

Domingo, agosto 8th, 2010

Compañeros, arrodíllense ante el poderoso leggin, agradezcan con humildad y admiración los favores recibidos. Cientos de minutos de buceo urbano invertidos en traspasar esta delgada sugerente tela con la vista; miles de nalgas que han sido guardadas en nuestro disco duro cerebral para posterior uso casero. Mujeres, agradezcan con sinceridad y sin arrogancia alguna que, gracias a esta sencilla tela han podido remendar ese vacío nalguístico del cual eran víctimas usando otro tipo de pantalón o falda; ya los hombres no sólo se conforman con verlas de frente, ya son deseadas nuevamente por la retaguardia que les acompaña. Las nalgas caídas milagrosamente suben unos centímetros, la tela será absorbida por cualquier cavidad a la que sea sometida, marcando y rescatando con esmero cada irregularidad que vea a su paso.

Es extraño el efecto, compañeros, no me pregunten el porqué; sólo les diré que si le colocan un leggin a mi abuela, igual voltearé a ver su trasero para comprobar de qué forma épica lo rescató. En la calle abran bien los ojos, ya que, se pueden encontrar algunas ediciones limitadas especiales que se colocan su leggin sin hilo ni nada abajo; hagan un “zoom” especial cuando tengan la suerte de tropezarse con una; es como el chocolate “Huevo Kinder” que nos trae una sorpresa en su interior: la tela en su parte central tendrá forma de boca, a veces parece que te quisiera hablar y, si eres muy detallista y observador podrás ver rastros de “saliva” que te regala y deja impregnada en la tela.

Las minifaldas están sobrevaloradas; los leggins sí andan en la tónica que es. Compañeros, afilen la vista y disfruten. Mujeres, salgan a comprar sus leggins y disfruten de cómo las miran con deseo y hambre, reforzarán su ego enormemente.

César Millán es para los perros, lo que el leggin es para los traseros femeninos: “Leggin…el encantador de culos”.

Gabriel Núñez

No pierdas tu esencia…

Martes, agosto 3rd, 2010