Archivo de la ‘Reportes’ Categoría

Elena & Gabriel – Honeymoon 2012

Viernes, mayo 17th, 2013

Con la promesa de un viaje de luna de miel a Curaçao, me llevé a Elena a Maiquetía en septiembre de 2012. Con sombrero panameño puesto y todo. Aunque no fui tan desconsiderado: le dije que llevara ropa tipo coctel y una formal, ya que había algunos locales en Curaçao en donde se exigía en la noche lucir un poco más presentable. Ya con minutos pisando la obra de Cruz Diez es que decidí revelarle parte de la historia; que le había mentido durante varias semanas y que la celebración de nuestra unión sería un viaje a Roma y no a Curaçao. Algunas mentiras siguieron resguardadas.

Un día y medio después es que sería revelado el resto: pasadas las 9 de la noche alguien tocaría la puerta de nuestra habitación, fingiendo ser personal del hotel. Yo me haría el desentendido guardando silencio en el baño, y cuando Elena abriera la puerta, pues descubriría que el “empleado” se trataba de un gran amigo nuestro que vive en Irlanda y no conocíamos en persona. Minutos después. decirle los dos que no estábamos ahí por Roma, sino para abordar un crucero que duraría una semana.

Y así él, su esposa, Elena y yo, emprendimos las jodidas vacaciones más espectaculares hasta la fecha.

Elena has been trolled.

Recomendación: ver en HD.

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Elena & Gabriel: Aruba 2012

Jueves, septiembre 6th, 2012

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Posiblemente mi post de Aruba no fue suficiente para explicarte cómo es Aruba; tampoco el que hizo Elena en su blog. Por lo tanto, aquí te traigo un pequeño video editado por Elena, de cosas que grabamos en nuestra breve estadía de una semana en esta espectacular isla. Disfruten.

Reporte #10: Nochebuena y la pantaleta estafadora

Jueves, enero 26th, 2012

Tomo un sorbo de mi “tinto de verano”. El nombre de la bebida me parece sumamente marico, pero bueno, qué coño, Elena planeó prepararlo para la noche del 24 de diciembre. Dice que nos refrescará y no nos dejará resaca. Antes acostumbraba pasar la noche del 24 con mi familia, pero desde el 2010 decidí pasarla solo, con Elena. No es que no me guste pasarla con ellos; el asunto es que creo que cada año estoy más viejo y adicto a la tranquilidad y el silencio. No me gusta salir esa noche a tragar pólvora. No me gusta ser juzgado cuando saco las pasas y aceitunas a las hallacas. No como pernil, pero insisten en que quedó divino. “Gracias, pero no quiero”, y entonces responden que yo me lo pierdo. Tampoco me gusta esa recibidera de “feliz navidad” indiscriminadamente; si no son devueltos, pues las personas me ven mal. Con sus ojos inquisidores me obligan a entrar en un juego de protocolos y frases prediseñadas que desde que el ser humano nace es condicionado a repetir irracionalmente. Me liberé de eso.

Antes, decido dormir un par de horas en la noche, ustedes saben, para luego no andar cabeceando del sueño como un viejo. Luego a las 10 p.m. me doy una ducha, me visto y ceno solo, mientras oigo algo de música. Sí, al mejor estilo #foreveralone. Ese estilo es muy mal visto, la gente le tiene bastante rechazo. A mí no me molestan mis voces internas; debe ser por eso que disfruto ese estilo -y más bien me causan molestia otras voces-.

Luego de medianoche llega mi novia, que busca asilo diplomático. Quiere serenidad, quiere risas, quiere abrazos y besos. Yo también quiero lo mismo, así que le doy la espalda a mi soledad, ella debe entender que hay prioridades, y Elena es una de ellas.

Mi resistencia alcohólica es la de un niño de cuatro años. No tomo casi nunca, puedo pasar años sin beber una cerveza. Con el “tinto de verano” me pongo contento; aunque también hablador y muy sincero. Así que le doy un pequeño monólogo privado a mi novia, que es buena escuchando y riendo -entre miles de cosas más-.

En definitiva, amigos, no celebro la “Nochebuena”. Pero sí celebro lo buena que es cualquier noche en la que estoy con Elena.

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Reporte #9: Vacaciones en Chichiriviche 2011

Sábado, diciembre 31st, 2011

“Métete en su página de internet y pilla qué arrechas las fotos”. Eso fue lo que dije a Elena antes de hacer la reservación en la posada. Y la cagué.

Eran nuestras primeras vacaciones juntos; solos ella y yo, en un lugar perfecto y acogedor. Bueno, solos no, ya que compramos el paquete más completo que ofrecía la posada; contábamos con la grata compañía de las cucarachas, gatos, cangrejos fisicoculturistas y moscas chavistas. También nos incluía un peñero, el cual nos trasladaría a los cayos más retirados, atractivos y silenciosos, creando de esta manera el clima perfecto para compartir los mejores momentos en pareja.

Sí, los mejores momentos…

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Reporte #8: El arbolito y el paladar ordinario

Lunes, diciembre 26th, 2011

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El edificio donde vivo quiso experimentar y cambió la metodología para adornar el arbolito de navidad. Creo que no salió bien el experimento. Es demasiado optimista pensar que las pocas horas que uno tiene de libertad al llegar del trabajo, serán invertidas en ponerle bolas a un arbolito.

Hablando de optimismo, el otro día fui con Elena a cenar a un restaurante y su comida resultó ser un fracaso. Es que seamos sinceros, si uno es pelabola se debe pensar muy bien pedir platos con nombres extraños. Sonará a justificación de mi parte, pero mientras más caro es un plato, más reducida será la porción que traerá, y más probable que no te guste su sabor.

Lo costoso por lo general es una mezcla de ingredientes pomposos y de alta alcurnia.

Reporte #7: Pollo negro

Jueves, diciembre 8th, 2011

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Sólo hay un olor que pudiese superar al de un pañal cagado de bebé: la pestilencia frita de pollo de cualquier local Arturo’s. No sé qué clase de mierda harán allá adentro, pero es uno de los pocos olores que me pueden hacer vomitar, y eso es de considerar. Hay uno cercano a la estación del Metro de Bellas Artes que no tiene desperdicio, es un vómito asegurado si paso al lado de él. Me sorprendo cuando aún conozco gente que come regularmente en estos desolados antros nauseabundos. Los admiro, en serio. Aunque más admiro y compadezco a los empleados: no sólo se calan el maldito olor, también deben comer esta porquería a diario.

No soy vegetariano, debo aclarar de antemano. Ya tocamos el punto de Arturo’s, que me aleja con tan sólo olerlo a kilómetros de distancia. Pero hay otro sitio que es su aliado, aunque un poco más refinado. Me refiero a Miga’s. Digamos que Migas’s es un Nintendo Wii, y Arturo’s viene a ser un “MiWi”, esa imitación china barata y triste del Wii. Ambos son una mierda, pues; pero una es mierda refinada, procesada y compacta; la otra es mierda pastosa, un chiste de mierda, una diarrea de esas en las que puedes hasta ver trocitos de pimentón, tomate, lechuga, etc.

Miga´s tiene a su favor que no huele mal, pero su talón de Aquiles viene a ser precisamente el pollo. Miga’s selecciona con sumo cuidado y minuciosidad los mejores cartílagos y pellejos del pollo, haciendo finos y delicados cortes que aseguren que en cada mordida el cliente tendrá que escupir una bola confusa en la servilleta, quedando con hambre al final de la comida,  sin más opción que llenarse con una merengada de Oreo.

Reporte #6: Mokka Espresso

Viernes, noviembre 11th, 2011

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La cantidad de piezas de un rompecabezas ha permitido que me diera cuenta de lo ridículamente pequeña que es mi mesa. Las medidas exactas de ella no me las sé, pero sí sé que lo máximo que puede aguantar es un rompecabezas de mil piezas. De ahí en adelante la mesa no se hace responsable. Hablando con sinceridad, agradecemos en parte eso a la mesa. Un rompecabezas de más de mil piezas representa un reto extremo de paciencia, cordura y autocontrol de un monje tibetano. Hemos llegado a la conclusión que rompecabezas que superen ese límite, cruzan la delgada línea que separa diversión, de la frustración y la agresividad. También los rompecabezas que tengan fotos maricas de perritos, rosas o un enorme cielo despejado y bien azul. Esos dan arrechera en el acto, así sean de veinte piezas.

Un rompecabezas es como un hijo recién nacido: puede fortalecer la relación de pareja, o puede ser el punto de quiebre que mandará todo a la mierda. En nuestro caso fuimos prácticos y abortamos al pequeñín antes de que jodiera nuestro noviazgo.

Sí, la vaina no es fácil. A veces hay besos, a veces nalgadas; a veces hay gritos porque tu pareja tenía una pieza que andabas buscando, o porque mete sus narices en el lado que andabas armando. Sea como sea, la noche de un domingo que será la antesala a un lunes bancario, es la excusa perfecta para que Elena y yo nos reunamos y nos enfrentemos a una nueva marca de rompecabezas. Si las cosas se ponen difíciles, tendremos el palo de escoba cerca para propinar un aborto de emergencia.

Reporte #5: Celarg y tic nervioso en el CSI

Miércoles, octubre 12th, 2011

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Posiblemente en el Metro de Caracas alguna fémina cargaba esa fragancia. Aunque, es más probable que en algún vagón haya tenido junto a mí a alguna prostituta de Colegio de Ingenieros que me impregnó de su almizcle sexual. Lo cierto es que las mujeres tienen buen olfato, y más aún cuando se trata de analizar las muestras del cuello de su pareja.

Hay un tic nervioso en mi ojo derecho. En el párpado inferior, para ser más específico. Aparece bajo determinadas circunstancias, y hay que prestarle atención, nunca ignorarlo.

Tengo un estómago mariconsísimo. Puedo pescar una diarrea por sólo comer una papa frita trasnochada de McDonald’s. Sería un perdedor como indigente, no hay duda. Hurgo las bolsas de basura de los edificios, encuentro sobras de comida, me las como, las vomito a los pocos minutos, y quedo nuevamente con el estómago vacío, pero con una jodida bacteria de regalo.

Sonará estúpido, pero a veces envidio a los indigentes. Comen mierda, comen ratas, fuman raquetas de plástico quemadas, toman baños en piscinas de aguas negras, se preparan Nestea de excremento y orine, anidan a millones de bacterias y gérmenes; sin embargo, no les cae ni gripe. Yo en cambio me aspiro el estornudo de algún pendejo que olvida que tiene un par de manos y al día siguiente me cae una peste bubónica que merece tres días de reposo.

Ser limpio te mariconea el organismo; comer sano también.

Reporte #4: Noticias desde “Por el medio de la calle 2011″

Jueves, septiembre 22nd, 2011

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De cómo un evento que supuestamente ofrecería arte y cultura para toda la familia, da un nefasto giro y opta más bien por elaborar un pequeño campo de concentración, donde el oxígeno fue ultrajado por un gran manto de marihuana, orine, ron y vapores corporales de una alegre multitud enardecida que disfrutaba a plenitud de un salvoconducto especial otorgado por la Alcaldía, el cual rezaba que esa noche se les permitiría hacer todo aquello por lo cual son humillados, pateados y corridos el resto del año por las autoridades del mismo municipio.

Reporte #3: Noticias desde el Centro San Ignacio

Domingo, julio 31st, 2011

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Sabremos en qué anda Elena el día previo a su graduación, en el que una crisis de ansiedad la obligó a realizar unas cuantas compras nerviosas en un centro comercial caraqueño que en algún momento gozó de llevar la etiqueta y fama de punto de encuentro juvenil para supuestas rumbas en decenas de locales que ofrecían música para practicar movimientos pélvicos sociales y demacradas pocetas de plástico que servían de soporte con sus meadas tapas para aspirar algo de perico y así joder las membranas nasales de los cazadores de aceptación social.

Nos tropezamos con una camadita adolescente, que depositó un voto de confianza en este sobrevalorado centro comercial, vestida con trajes y vestidos pomposos de sus progenitores. Jóvenes con corbata en mano, esperando por algún ser altruista que les ayudara a hacer el anhelado nudo que les sobe la aún poco desarrollada manzana de Adán. Pretendían entrar con cédulas falsas a ingerir sustancias desinhibidoras, con el único propósito de poder dar sin temor el gran paso del primer beso.