Entradas con la etiqueta ‘tomar herbalife es lo mismo a comer talco’

A todos mis visitantes de Herbalife…

Viernes, Diciembre 24th, 2010

En esta navidad quiero mandar mis mejores deseos a todos mis consentidos amigos de Herbalife. Es para mí un honor contar con su fiel visita; un privilegio gigante el recibir sus hate comments, sus mentadas de madre, sus insultos y menosprecios a este humilde y perdedor servidor (calificativo que me regalan con insistencia en sus comentarios).

También les deseo un feliz año 2011, espero que continúen spameando el blog y, que las estadísticas sigan abultándose con las visitas de personas tan hermosas como ustedes.

En parte me entristece que estos deseos tenga que darlos por escrito; de veras que sí. Me provoca es ir a una de esas convenciones que ustedes realizan varias veces al año, en las que todos vestidos de verde, como un clan conservacionista, repiten y se dan palabras de aliento, comparten nuevas técnicas para timar más inocentes,  aplauden y reconocen a quienes se llevaron la cartera más pesada de pendejos que compraron el batido milagroso; en fin, intercambian anécdotas y vivencias:

─Hola, mi nombre es Juan, y es un honor para mí comunicarles que tengo ya 11 años vendiendo los excelentes productos de la compañía. Quiero decirles que desde que Herbalife entró a mi vida, todo cambió: rebajé 65 kilos, me curé del asma crónica que padecía, una artritis que me tenía al abandono se esfumó, pude resolver una disfunción eréctil que aniquiló toda mi juventud, dejé de ser pobre y se me quitó una depresión sin sentido que tenía por vivir con miedo en Venezuela. Todo, gracias a Herbalife. Confieso que me miran con lástima en la calle, por no decir asco. A veces me pongo a repartir volantes en las esquinas de mi país y noto como nadie me presta atención, es como si supiesen que detenerse a escucharme es sinónimo de perder tiempo y dinero. Me ven como un charlatán. Por eso me encanta compartir con ustedes tanto, amigos; adoro estas convenciones y conocer gente como yo, así… especiales. He aprendido mucho aquí; por ejemplo, ya en la calle sé hacer la lectura rápida a las personas, o sea, sé cuáles son potenciales personas sin criterio, que caerían redondito, sin mucho esfuerzo, tan sólo con unos 10 minutos de verborrea y monólogo confuso adornado con promesas de ganar mucho dinero y mejorar su vida.

Sí, amigos lectores Herbalifésticos, les repito, me llena de nostalgia no poder estrechar mi mano con muchos de ustedes, ver mi rostro de emoción reflejado en las chapas blancas que cuelgan de sus camisas, compartir conversaciones reflexivas, críticas y profundas; como las que un evangélico pudiese mantener por horas sin hablar de Jesús e intentar venderme su discurso pregrabado lorísticamente.

Máxima de vida: no discutas jamás de política ni religión con un fanático; menos de Herbalife si éste ya fue sodomizado por la magia del batido placebístico con aportes nutricionales de estupidez a chorros. Discutir con un fanboy de esta especie es como pedirle a un mototaxista que no se coma la luz roja; como pedirle a un manco que se masturbe: algo totalmente inútil.

No importa, me niego a dejar pasar esta fecha tan pura y sagrada por debajo de la mesa, sin decirles cuánto los quiero. Reciban un gran abrazo de mi parte; ya saben, los espero en el 2011 en este blog: quiero sus insultos, berrinches, pataleticas de bebé con las nalguitas cagaditas y argumentos soportados con palillos de dientes;  es necesario para mí leer todos esos comentarios histéricos cuando se dan cuenta que no compro el aserrín con talco que ustedes venden.

Saludos, mis profetas con chapa, se les quiere.

Gabriel Núñez